miércoles, 25 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (El Gladiador)

Alonzo Mourning era un cinco que destacaba principalmente por su potencia física, era toda una bestia de la naturaleza, cuyos 2,08 de altura y 118 kg. de peso le ayudaron a ser uno de los pívots más dominantes de su época. No hace falta decir que fue uno de los mejores defensores de la liga durante toda su carrera. Gracias a su físico consiguió ser un gran reboteador en ambos aros, aunque su especialidad defensiva fueron los tapones. Fue un maestro del gorro, no se arrugaba ante nadie, lo que le hacía estar siempre en los lugares privilegiados en la lista de taponadores. Pero no todo era un gran físico y una buena defensa, Mourning era un jugador no exento de calidad con la pelota, poseía un buen medio gancho cerca del aro, buenos movimientos de espaldas y un más que aceptable tiro de cinco metros, también tenía buena muñeca desde el tiro libre, estando siempre en torno al 70% de acierto. Además, destacaba por su potencia a la hora de finalizar machacando el aro, podía jugar un uno contra uno de cara ya que tenía un buen cambio de ritmo y habilidad para hacerlo (al menos en sus primeros años), en definitiva, un arma bastante fiable también en ataque. Para muestra están todas las temporadas que terminó promediando más de 20 puntos por noche. En conclusión, habilidades tanto defensivas como ofensivas que le convirtieron en un jugador a tener en cuenta en la NBA.

"Zo" (como era conocido), estudió en el instituto de Indian River, en Virginia. En su año junior, guió al equipo a un récord de 51 victorias consecutivas, haciéndose con el título del estado. Como senior, promedió 25 puntos, 15 rebotes y 12 tapones por partido, siendo elegido jugador del año.

Con posterioridad, jugó durante cuatro temporadas en la Universidad de Georgetown, durante las cuales promedió 16,7 puntos, 8,6 rebotes y 3,6 tapones por partido. Lideró la lista de los mejores taponadores en su segundo año, y en el último fue elegido All American.

Como amateur, defendió los colores de la selección de EEUU en el Mundial de Argentina de 1990, obteniendo el bronce, y en los Juegos de la Buena Voluntad de Seattle, el mismo año, obteniendo la plata.

Fue elegido con el número 2 del Draft de la NBA de 1992 por los Charlotte Hornets, siendo uno de los componentes del mejor quinteto de rookies de ese año, con unos promedios de 21 puntos, 10,3 rebotes y 3,5 tapones, que no le bastaron para ser el Rookie del año, premio que recayó en Shaquille O'Neal, nº1 del mismo draft. En los playoffs de ese mismo año, promedió en los 9 partidos que disputó, 23,8 puntos, 9.9 rebotes y 3.4 tapones.

En la temporada 1994-95 , Mourning y su compañero Larry Johnson llevaron a los Hornets a una temporada de 50 victorias. Mourning ocupó el primer lugar en el equipo en anotación (21,3 ppp), rebotes (9.9 rpp), tiros bloqueados (2,92 por partido), y porcentaje de tiros de campo (51,9%), y jugó en el NBA All-Star Game de 1995 en el que anotó 10 Puntos y agarró 8 rebotes. Los Hornets perdieron en 4 juegos contra los Bulls de Chicago en la primera ronda de los playoffs, a pesar de que Mourning promedió 22 puntos, 13.3 rebotes y 3.3 tapones en la serie.

A comienzos de 1995, después de rechazar una oferta de extensión de contrato, los Hornets lo traspasaron a Miami. Mourning se convirtió en la pieza central de la Pat Riley (coach de los Heat), y en su primera temporada con el equipo promedió 23.2 puntos, 10.4 rebotes y 2.7 tapones por partido.


Al año siguiente, los Heat lograron un récord de franquicia con 61 victorias, segundo en la Conferencia Este tras los Chicago Bulls, y Mourning promedió 19,8 puntos, 9,9 rebotes y 2,9 tapones. En los playoffs, Miami derrotó a los Magic de Orlando en cinco partidos, y avanzó a las semifinales de conferencia ante los Knicks de Nueva York, donde la rivalidad entre los dos conjuntos se intensificó. Los Knicks tomaron una ventaja de 3-1 en la serie, pero a raíz de una pelea entre él y Charles Oakley, en el Juego 5, en el que múltiples suspensiones fueron dictadas, los Heat acabaron ganando la serie 4-3, avanzando a las Finales de la Conferencia Este, para enfrentarse a Chicago. Los intratables Bulls de la época no les dieron opción y finiquitron la eliminatoria por 4-1. 
 
La siguiente temporada, Mourning registró promedios similares, pero sólo jugó en 58 partidos, y Miami fue eliminado en la primera ronda por los Knicks, una serie en la que se suspendió a Mourning para el 5º y decisivo partido, debido a una pelea en la cancha con su ex compañero de equipo Larry Johnson. La imagen del entrenador de los Knicks, Jeff Van Gundy, colgándose de la pierna de Mourning en un intento de detenerlo ha pasado a la historia.
 
En la mini temporada de 1999, Mourning promedió 20,1 puntos, 11 rebotes y 3.9 tapones por partido. Miami ganó otro título de la División Atlántico y Mourning ganó el premio de Jugador Defensivo de la NBA, fue nombrado All-NBA First Team y terminó segundo, detrás de Karl Malone, en la votación al premio al Jugador Más Valioso de la NBA. A pesar de ser cabeza de serie, los Heat perdieron contra el octavo clasificado, New York Knicks, en primera ronda de playoffs.
 
La temporada siguiente, Mourning promedió 21.7 puntos por partido, 9.5 rebotes y 3.7 bloqueos por partido, y ganó su segundo Premio de Jugador Defensivo del Año consecutivo. Miami barrió a los Pistons de Detroit en la primera ronda de los playoffs. Los Heat se enfrentaron a Nueva York en la siguiente ronda, el cuarto año consecutivo en que los dos equipos se enfrentaron en la postemporada, y tomó una ventaja de 3-2 la serie, pero Nueva York ganó la serie en siete juegos.

Ese verano, Mourning ganó una medalla de oro con Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Sydney.

Antes del inicio de la temporada 2000-01, Mourning fue diagnosticado con glomeruloesclerosis focal y segmentaria, una enfermedad renal, que le obligó a perderse los primeros cinco meses de competición.
 
Al año siguiente, Mourning jugó en 75 partidos a pesar de su enfermedad renal, y fue seleccionado para jugar el NBA All-Star Game, en el que anotó 13 puntos. Promedió 15,7 puntos, 8,4 rebotes y 2,5 bloques por partido.
  
Un empeoramiento de su estado de salud, hizo que Mourning no jugase durante toda la temporada 2002-03, y su contrato no fue renovado por los Heat.

En 2003 firma un contrato de cuatro años con los New Jersey Nets. Pero en noviembre de ese mismo año, Mourning se retiró de la NBA debido a complicaciones de su enfermedad renal. El 19 de diciembre de ese año se sometió a un trasplante de riñón.

Regresó en la temporada 2004-05, pero no tuvo un papel significativo en el equipo y en diciembre es traspasado a Toronto Raptors. Negándose a jugar en Canadá, compra su libertad y regresa a Miami.

En Miami, debido a sus limitaciones físicas, su labor es la de reserva de Shaquille O'Neal, aunque a veces coincidan en pista. A pesar de jugar sólo 20 minutos por partido, Mourning promedia ese año 2,66 tapones por noche. En playoffs, Mourning tiene partidos sobresalientes, como los 21 puntos y 9 rebotes en sólo 16 minutos en pista ante los Nets, o los 14 puntos, 13 rebotes y 4 tapones ante los Wizards. En la final de la Conferencia Este, a pesar de los 3 tapones de promedio de Mourning, los Heat caen derrotados ante los Detroit Pistons.

Para la temporada 2005-2006, Mourning sigue siendo el estilete defensivo del equipo, y a pesar de su condición de reserva, vuelve a promediar 2,7 tapones por encuentro. En playoffs, Miami se deshace de Chicago y New Jersey antes de enfrentarse nuevamente a los Pistons en las finales de Conferencia, pero esta vez la victoria cae del lado de los Heat por 4-2. Miami avanza así a las Finales de la NBA por primera vez en su historia. Después de empezar perdiendo ante los Mavericks por 2-0, Miami ganó sus tres partidos en casa dirigidos por el espectacular juego de Dwyane Wade, y en el juego 6, en Dallas, Mourning salió del banco para anotar 8 puntos, con 6 rebotes y 5 tapones, para ayudar Miami a ganar su primer campeonato de la NBA.

Alonzo Mourning jugó dos temporadas más con los Heat, pero una lesión de rodilla precipitó su retirada al término de la temporada 2007-08. 

Dejó la competición con unos promedios de 17,1 puntos, 8,5 rebotes y 2,8 tapones en 838 partidos. Pero hay que destacar que sus promedios, antes de que se le detectase su problema de riñón, eran de 21 puntos, 10,1 rebotes y 3,1 tapones por partido. Fue campeón de la NBA en 2006, miembro del ALL-NBA First Team en 1999, ALL-NBA Second Team en 2000, Jugador Defensivo del Año en 1999 y 2000, miembro del primer equipo defensivo (1999, 2000), siete veces All Star (1994,95,96,97,00,01,02), líder en tapones en 1999 y 2000, equipo ideal de Rookies en 1993, medalla de bronce con la selección en el Mundial de 1990, medalla de oro en el Mundial de 1994 y medalla de oro en los JJOO de Sidney 2000.



 

sábado, 21 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (El Almirante)

David "El Almirante" Robinson fue una maravilla como jugador de baloncesto. Uno de los grandes pívots de la historia y una figura respetada fuera de la cancha. Un atleta de 2,16 de estatura, delgado, musculoso, rápido, fuerte y ágil que, durante 14 temporadas, hizo las delicias de los aficionados de este deporte.

Durante su época universitaria, Robinson jugó con el equipo de la Academia de la Marina en la NCAA. En sus cuatro años con la NAVY, promedió 21 puntos, 10,3 rebotes y 4 tapones por encuentro. Siendo nombrado All American y Jugador del Año de la NCAA en su última temporada.

En un movimiento arriesgado, los Spurs se hacen con sus derechos eligiéndolo con el número 1 del draft de 1987, aún sabiendo que no podría debutar con el equipo de San Antonio hasta dos años más tarde, debido a que debía cumplir dos años más de servicio en la Marina.

Según el plan, un licenciado Robinson entró en la NBA por la puerta grande en la temporada 1989-90. Promedió 24,3 puntos, 12,0 rebotes y 3,9 tapones, con un 53,1% de acierto en tiros de campo. San Antonio pasó de ganar 21 partidos el año anterior, a 56 victorias con Robinson en sus filas. Fue nombrado Rookie del Año, All Star y estuvo incluido en el segundo quinteto defensivo de la temporada.

Dentro de sus tres primeras temporadas, Robinson se estableció entre los mejores de la liga. Sus primeros logros incluyeron las selecciones del primer equipo de la NBA en 1991 y 1992, el primer equipo defensivo de la NBA en 1991 y el jugador defensivo de la NBA en 1992. 

Esa tercera temporada, su excelencia le llevó a convertirse en el tercer jugador en la historia de la NBA en clasificarse entre los 10 primeros de la liga en cinco categorías, uniéndose a Cliff Hagan (1959-1960) y Larry Bird (1985-1986). Robinson fue séptimo en anotación (23.2 ppp), cuarto en rebotes (12.2 rpp), primero en tapones (4.49 por juego), quinto en robos (2.32 por partido) y séptimo en porcentaje de tiros de campo (55,1%).

Después de la temporada, Robinson viajó a Barcelona con el Dream Team, una espectacular colección de estrellas de la NBA, como Michael Jordan , Magic Johnson y Bird, que iría a ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992.

El juego de Robinson estaba en su mejor momento en la cancha. Corría como si no midiera 2,16, agarraba un rebote defensivo, salía disparado y terminaba con un mate autoritario. Y en el ataque estático, desarrolló un tiro suave a media distancia más que efectivo. Ya reconocido como uno de los mejores jugadores de la liga, lo mejor estaba por venir en 1993-94 y más allá. 

En esa temporada, Robinson se convirtió en el cuarto jugador en la historia de la NBA en registrar un cuádruple doble. Contra los Detroit Pistons, en una victoria por 115-96, obtuvo 34 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias y 10 tiros bloqueados. También hizo historia con su explosión de 71 puntos contra los Clippers de Los Angeles, el último día de la temporada, para ganar el título de anotación de la NBA con 29.8 puntos de promedio ante el pívot de Orlando Magic, Shaquille O'Neal (29.3 ppp). Esos 71 puntos, hicieron que Robinson fuese el cuarto jugador en anotar 70 puntos en un partido de la NBA, uniéndose a Wilt Chamberlain , Elgin Baylor y David Thompson.

El siguiente año, 1994-95, Robinson tuvo otra gran temporada. Ganó el Premio de Jugador Más Valioso de la NBA y colocó números de 27.6 puntos, 10.8 rebotes, 2.9 asistencias, 3.23 tapones y 1.65 robos por partido, mientras guiaba a los Spurs a la mejor marca de la temporada con 62-20. Pero en las finales de Conferencia ante los Rockets, a pesar de los 23.8 puntos, 11.3 rebotes y 2.1 tapones de Robinson, un motivadísimo Hakeem Olajuwon, hacía unos extraordinarios promedios de 35.3 puntos, 12.5 rebotes y 4.1 tapones y liquidaba la serie en seis juegos.

En 1997, la elección de Tim Duncan en el draft por parte de los Spurs, traería consigo nuevas alegrías para el bueno de Robinson y la franquicia.

Como si fuera una nueva versión de la Torres Gemelas, Robinson y Duncan dominaron la temporada de 1999 y liquidaron a los New York Knicks por 4-1, en sus primeras finales de la NBA. San Antonio se convertía en el primer equipo procedente de la ABA en ganar un campeonato.

Durante las siguientes tres temporadas, los Lakers, liderados por O'Neal y Kobe Bryant, reinarían como campeones de la NBA, pero el destino le guardaba una recompensa a David Robinson la temporada de su despedida. Los Spurs se deshicieron de los Lakers en playoffs y pudieron disputar sus segundas finales. Los New Jersey Nets, de Jason Kidd, sucumbieron en seis partidos, y así, un veterano Robinson, pudo hacerse con su segundo anillo de campeón. Promedió en esas finales 10,8 puntos, 7,3 rebotes, 1,83 tapones y 1,17 robos por partido.

Los promedios en su carrera son de 21,1 puntos, 10,7 rebotes, 3,0 tapones y 2,5 asistencias por partido. Dos veces campeón de la NBA (1999, 2003), MVP de la NBA (1995), incluido en el primer quinteto de la liga cuatro veces (1991, 92, 95, 96), primer quinteto defensivo otras cuatro (1991, 92, 95, 96), jugador defensivo del año (1992), novato del año (1990), máximo anotador de la NBA (1994), máximo reboteador de la NBA (1991), máximo taponador (1992), diez veces All Star...

Disputó con el combinado nacional de su país, los Juegos Olímpicos de 1988 (bronce), 1992 (oro) y 1996 (oro), el Mundial de 1986 (oro), los Juegos Panamericanos de 1987 (bronce) y el FIBA Américas de 1992 (oro).



domingo, 15 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (La esperanza de la Gran Manzana)

La historia de "Pat", como era conocido por todos durante su época de jugador, es una historia marcada por el honor, el orgullo, la pasión y el trabajo. Pasemos a hablar de la vida de uno de los mejores pívots de la historia, perteneciente, por desgracia (y casi injustamente), a ese "maldito" club de grandes jugadores sin anillo de campeón NBA.

Patrick Aloysius Ewing nació un 5 de Agosto de 1962 en Kingston, la capital de Jamaica. Llegó a Estados Unidos en 1975, y tras estudiar en el instituto Cambridge, en Massachusetts, ingresó en la Universidad de Georgetown. En su primer año allí, guió a los suyos a la final de la NCAA de 1982. Final que perderían a manos de la North Carolina de Michael Jordan y James Worthy. En la temporada 1983-84, Ewing y Georgetown lograron el título venciendo en la final a la Universidad de Houston, liderada por Akeem Olajuwon. Ese mismo verano, se proclamaba campeón olímpico en los Juegos de Los Angeles'84. En su año senior (1984-85), Georgetown fue colocada número uno en el ránking de universidades de la nación, y amplio favorito para hacerse con el título nuevamente, pero sorprendentemente cayeron en la final de la NCAA contra Villanova Wildcats por un ajustado 66-64. Ewing fue uno de los mejores jugadores universitarios de su época, alcanzando los Hoyas la final del campeonato nacional en tres de los cuatro años que formó parte de Georgetown. Fue nombrado en el primer equipo del All-American en 1983, 1984 y 1985.

El conocido Pat O' Brien, gran personalidad en la radio y la televisión en los EEUU, definió de esta curiosa manera la llegada del "gigante jamaicano" a la Gran Liga: "Hemos tenido la era Mikan; hemos tenido la era Russell; hemos tenido la era Kareem... y ahora llega la era Ewing".

Fue elegido en la primera posición del Draft de la NBA de 1985 por New York Knicks, firmando un contrato estratosférico para un rookie. No defraudó, y en su primera temporada promedió 20 puntos, 9 rebotes y 2 tapones por partido, lo que le hizo ser considerado Rookie del Año.

En los años sucesivos, Ewing se convirtió en el auténtico "Rey de Nueva York", pero a pesar de sus enormes números, el equipo no acababa de dar el salto definitivo. Con la llegada de Pat Riley al banquillo, a comienzos de la temporada 1991-92, los Knicks y Ewing parecieron alcanzar un altísimo nivel. Con unas bases sólidas sentadas en los 4 años anteriores, en 1992 harían su 1ª proeza: se "plantarían" en las Semifinales de Conferencia ante los Chicago Bulls de un inhumano Michael Jordan. En el 1º encuentro, Ewing estaría simplemente inmenso, con 34 puntos, 16 rebotes y 6 tapones, y en el 6º partido, perdían 3-2 en la eliminatoria, y su tobillo estaba K.O. Aún así, jugó y luchó cual titán y sus Knicks vencieron, con 27 puntos suyos, recordando a la proeza en años anteriores de otra estrella del equipo, Willis Reed, con todo el público coreando su nombre, pero finalmente los Bulls vencerían en el séptimo encuentro.

Ese mismo año, formaría parte del "Dream Team" que disputaría los JJOO de Barcelona'92, en compañía de Michael Jordan, Larry Bird y Magic Johnson, entre otras estrellas.

En 1993... más de lo mismo: Patrick Ewing comenzaba a tener pesadillas con Michael Jordan y sus Chicago Bulls. Llegarían hasta Finales de Conferencia, y se las volverían a ver ante ellos, con idéntico resultado: victoria de los de Chicago. La eliminatoria comenzó con 2 victorias de los Knicks, pero los Bulls ganarían los cuatro siguientes. Aquella temporada los Knicks obtuvieron el mejor récord de la Conferencia Este, con 60 victorias y sólo 22 derrotas.

Para la temporada 1993-94, los New York Knicks eran los grandes favoritos. Con la marcha de Michael Jordan, Patrick Ewing no dudaría en señalar a sus Knicks como los grandes candidatos al título. En Semifinales de Conferencia, volverían a vérselas contra los Bulls (esta vez con Scottie Pippen como estrella), pero esta vez ganarían los Knicks en siete partidos, para vérselas en la siguiente ronda con los Indiana Pacers de Reggie Miller, a los que vencerían por 4-3, consiguiendo llegar a las finales de 1994, donde los Rockets de Olajuwon levantaron un 3 a 2 a favor de los Knicks para conseguir ganar el anillo por 4 a 3.

Durante las siguientes cuatro temporadas, Ewing promedió no menos de 20.8 ppp, pero los Knicks perdieron en semifinales de la Conferencia Este, de manera sucesiva, frente a los Pacers, Bulls, Miami Heat (ahora entrenados por Riley) y finalmente los Pacers nuevamente.

Ewing devolvió a los Knicks a las Finales de la NBA en 1999, pero se tuvo que perder la parte final de los playoffs debido a una lesión del tendón de Aquiles, y contribuyó a que los Knicks perdieran las Finales por un claro 4-1 ante San Antonio Spurs.

En su última temporada como Knick (1999-00), los de Nueva York consiguieron llegar una vez más a las finales de Conferencia, pero no pudieron hacer nada contra los Pacers. Ewing terminó su carrera en la Gran Manzana con un récord de 1.039 partidos jugados con el uniforme de los Knicks (el único jugador en estar en más de 1.000 partidos con ese equipo).

En el año 2000, Ewing era traspasado a los Seattle Supersonics, y un año más tarde firmaba con los Orlando Magic, en la que sería su última temporada en activo.
 
En 16 temporadas y 1183 partidos, Ewing promedió 21.0 puntos, 9.8 rebotes y 2.5 tapones por choque, con un porcentaje de tiro por encima del 50%. Fue 11 veces All Star, Rookie del Año en 1986, una vez incluido en el All NBA First Team (1990), seis veces incluido en el All NBA Second Team, tres veces en el segundo equipo defensivo, dos medallas de oro olímpicas (1984 y 1992) y un título de la NCAA (1984).

El pívot jamaicano estaba destinado a marcar una época en la NBA, pero por unas razones u otras, no pudo lograr el ansiado título de campeón. A pesar de ello, sirvan éstas palabras de Michael Jordan para definirlo: "Él tiene un corazón de campeón, cuando pensaste en Nueva York, pensaste en Patrick Ewing, vino y devolvió la vida a la ciudad".

miércoles, 11 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (El Jefe)

Robert Parish (30/8/1953) forma parte, por derecho propio, de la historia de una de las franquicias más lustrosas de toda la NBA. Pívot sobrio, tanto en su juego como en sus gestos y expresividad fuera y dentro de la cancha, fue apodado como "El Jefe" (The Chief), al comparar su rostro impenetrable con el del personaje del indio de la película Alguien voló sobre el nido del cuco, que protagonizó Jack Nicholson. De acuerdo con la leyenda, fue su compañero de equipo en los Celtics, Cedric Maxwell, el que le puso tal mote.

Fue elegido en primera ronda del draft, en el puesto número 8, por los Golden State Warriors, tras promediar 21,6 puntos y 16,9 rebotes por partido en la pequeña Universidad de Centenary, en Luisiana, entre 1973 y 1976.

Allí se encontró con compañeros de equipo como Rick Barry, Phil Smith y Jamaal Wilkes, que habían ganado el título de la NBA en 1975, pero cuyo mejor momento ya había pasado. Parish promedió esa primera temporada 9,1 ppp y 7,1 rpp.

Parish continuó su constante mejoría con los Warriors (acabó promediando una media de 13,8 puntos y 9,5 rebotes los cuatro años que estuvo allí), pero el equipo se encontraba cada año en el fondo de la altamente competitiva División del Pacífico. Por suerte, esa frustración cambiaría pronto para él, puesto que en 1980, es traspasado a los Boston Celtics, junto con la elección nº3 del draft, que Boston utilizaría para elegir a Kevin McHale, una jugada maestra de los verdes, que difícilmente podrían haber anticipado los efectos que producirían en la franquicia esos movimientos.

Parish se convirtió en el centro titular de los Celtics cuando Dave Cowens se retiró repentinamente y respondió con un promedio de 18.9 puntos y 9.5 rebotes en 82 partidos, jugó su primer All-Star Game, y ayudó a Boston a lograr el campeonato de 1981 (vencieron a Houston por 4-2) en su primer año con el club.

Parish disfrutó de una de sus mejores temporadas en 1981-82, ganando un lugar en el segundo equipo de All-NBA y terminando en segundo lugar, tras su compañero de equipo Larry Bird, en la votación para el premio de Jugador Más Valioso de la liga. Parish promedió 21,3 puntos y 11,3 rebotes en playoffs, pero los Celtics fueron eliminados ​​por los Philadelphia 76ers en las Finales de la Conferencia Este.

Los Celtics volvieron a colocarse en una final en la temporada 1983-84. Derrotaron a los Lakers de Magic Johnson, Abdul-Jabbar y Pat Riley en siete partidos, que incluyeron dos victorias en tiempo extra por parte de Boston. Parish lograba así su segundo anillo.

En la temporada 1984-85, los Celtics lograban el mejor récord de la liga (63-19) y volvían a encontrarse en las finales de la NBA con Los Angeles Lakers, sólo que en esta ocasión, la victoria cayó del lado californiano en seis partidos.

Parish ganó su tercer campeonato de la NBA en 1985-86. Los Celtics lograron durante la temporada regular un récord de 67-15, y ganaron la final de la NBA en seis partidos, superando a los Rockets, que habían sorprendido a los Lakers en el camino hacia el título. Ese equipo de Boston, está considerado uno de los mejores de la historia.

La temporada siguiente (1986-87), Celtics y Lakers volvieron a encontrarse en las finales por tercera vez en cuatro años, saliendo vencedores los angelinos por 4-2.

Los Celtics estaban comenzando a notar el peso de la edad, y así en la temporada 1987-88, eran eliminados por los Pistons en la final de la Conferencia Este. Los días de los Celtics como un verdadero contendiente al título habían terminado, pero Parish tendría varias temporadas más de mucha producción en Boston.

Con la jubilación de Bird en 1992 y McHale en 1993, Parish era el único miembro restante del legendario "Big Three" de Boston. A la edad de 40 años, promedió 11.7 ppp y 7.3 rpp.

Una era en la historia de los Celtics oficialmente llegó a su fin, cuando Parish salió de Boston después de la temporada 1993-94, para firmar como agente libre con los Charlotte Hornets. Durante sus dos temporadas como pívot reserva en Charlotte, se convirtió en el líder de todos los tiempos de la NBA en los partidos jugados, superando el total de Abdul-Jabbar.

En 1996, con 43 años, firmaba un nuevo contrato con los Bulls, en la que sería su temporada número 21, y que le reportaría un nuevo título a su palmarés, aunque su contribución ya era escasa.

Parish se retiró al término de la temporada 1996-97, dejando 9 participaciones en el All Star, 4 títulos de campeón y unos promedios globales de 14,5 puntos y 9,1 rebotes en 1611 partidos disputados.




jueves, 5 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (El cerrojo de oro)

Jack Sikma fue un pívot de 2.11, nacido en 1955, que llegó a la NBA en 1977 de la mano de los Seattle Supersonics, franquicia que lo eligió en el puesto número ocho del draft de aquel año. Era un poste elegante y talentoso que destacaba por su lanzamiento en suspensión que sacaba desde detrás de la cabeza y tras un característico paso atrás. Fue uno de los primeros pívots en abrirse para lanzar desde el perímetro y en los últimos años de su carrera, incluso se atrevió a probar desde el triple con asiduidad (en la temporada 1988-89 lanzó 216 triples para acabar anotando 80), territorio vedado a los centers en ese entonces. Una de sus mayores virtudes era la seguridad desde la línea de tiros libres, algo básico para los jugadores altos que acuden asiduamente a la línea. Promedió un 84.5% de acierto durante su carrera (para sonrojo de estrellas actuales como Drummond o Jordan), liderando la liga en porcentaje de acierto desde el tiro libre en la campaña 1987-88, con un estratosférico 92.2% (321/348 TL). Además, era un gran reboteador defensivo, mantenía muy bien la posición y llegó también a liderar esta estadística en dos ocasiones (1981-82 y 1983-84).

Sus mejores años como jugador transcurrieron en los Sonics. En su temporada rookie (1977-78), fue elegido miembro del quinteto ideal de novatos merced a sus 10.7 puntos y 8.3 rebotes de media. En su segunda temporada (1978-79), tocaría el cielo, llevándose el anillo de campeón ante los Washington Bulllets, vengando su derrota en las Finales de la NBA de 1978. Ya asentado como center titular de los del Estado de Washington y jugador fundamental en la consecución del anillo, junto con los inolvidables Gus Williams, Dennis Johnson y Paul Silas, firmaría unos promedios de 15.6 puntos y 12.4 rebotes. En un año de ensueño, también debutaría en el All Star. Y lo hizo para quedarse. Ya que repetiría año tras año, hasta 1985.

A pesar de no poseer las capacidades de Wilt Chamberlain, Bill Russell, o Kareem Abdul-Jabbar, durante su mejor momento, él era todo lo que se puede pedir de un pivote. Sikma fue siete veces All Star, y durante esos años, promedió 17.7 ppp, 11.4 rpp, 3.5 app, además de un robo y un tapón.

Toda una institución en los Sonics, fue traspasado a los Bucks en el verano de 1986 a cambio del pívot defensivo Alton Lister. Los de Seattle buscaban un jugador que pudiera hacer el trabajo sucio en la zona, para el lucimiento de hombres como Tom Chambers, Xavier McDaniel y Dale Ellis, y sacrificaron a Sikma para obtener a un jugador mucho menos talentoso y tremendamente limitado.

En los talentosos Bucks de Don Nelson, acompañado de los polivalentes Sidney Moncrief, Paul Pressey, Terry Cummings y compañía, disputaría sus cinco últimos años de carrera (1986-1991), siempre superando los dobles dígitos en anotación. Mucho más lento en sus movimientos, en el crepúsculo de su carrera desarrollaría su lanzamiento desde más allá de la línea de tres y sin practicamente despegar los pies del suelo, ofreciendo alguna que otra actuación de muchos quilates.

Se retiró al finalizar la temporada 90-91. En sus 14 años en la liga, sus estadísticas fueron de 15,8 puntos, 9,8 rebotes y 3,2 asistencias por partido.

Un periodista norteamericano escribió de Jack Sikma: "El hombre podía hacerlo todo, tenía un conjunto de habilidades únicas para su tamaño. Además de ser capaz de anotar y rebotear, Sikma era un talentoso pasador, lanzador de tiros libres, y para el final de su carrera, fue incluso capaz de anotar triples".




miércoles, 28 de diciembre de 2016

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (El Tren A)

La personalidad discreta y la forma de juego sin adornos de Artis Gilmore, supusieron que este jugador de 2.18 no recibiera la misma atención que otros grandes centers de su época. Considerado como uno de los hombres más fuertes que jamás jugaron baloncesto profesional, lo que sí era bien conocido por el resto de jugadores, es que no debían llevar el balón a las inmediaciones del aro si Gilmore estaba allí. Apodado "The A-Train", fue considerado como un gigante amable, pero a su vez, una fiera en la pintura. Gilmore fue uno de los pívots que más intimidaron en la ABA y la NBA durante las décadas de los 70 y los 80.

Tras dos años en el Gardner-Webb Junior College, en Carolina del Norte, Gilmore estaba listo para el gran momento, la Universidad de Jacksonville, más cerca de su familia. En su último año, en 1970-71, lideró a los Dolphins a un récord de 27-2 y a la final de la NCAA, aunque perdieron ante la UCLA de Henry Bibby y Sidney Wicks. En sus dos años en Jacksonville, Gilmore se convirtió en uno de los pocos jugadores universitarios en promediar al menos 20 puntos y 20 rebotes. Lideró al país en rebotes como junior y senior, y todavía tiene el promedio más alto de rebotes (22,7 rpp) en la División I de la NCAA.
 
Después de su exitoso periplo en la NCAA, llegó la lluvia de ofertas de la ABA y la NBA. Los Kentucky Colonels, de la ABA, querían conseguir a Artis Gilmore como fuese y estaban dispuestos a pagar una alta suma para ello. Al final, firmó con Kentucky un contrato de 10 años y 2,5 millones dólares (una cantidad altísima en aquella época). La inversión inmediatamente pagó grandes dividendos.

Gilmore se convirtió en una estrella al instante. Llevó a los Colonels a un 81% de victorias (68-16), ganó el Novato del Año y MVP de la liga, finalizó 10º en anotación (23,8 puntos por partido), primero en rebotes (17,8 rpp), primero en porcentaje en tiros de campo (59.8%) y fue nombrado All-Star (al igual que en sus cinco temporadas ABA). En los playoffs, sin embargo, cayó en primera ronda por 4-2 contra los New York Nets.

A pesar de que la ABA estaba en su apogeo cuando Gilmore llegó, y los nombres de las futuras estrellas de la NBA, como Julius Erving, George McGinnis, Dan Issel, Rick Barry, George Gervin, Spencer Haywood y David Thompson coronaban la parte superior de los gráficos estadísticos, Gilmore sería el protagonista mientras durara la liga.

Durante las siguientes cuatro temporadas, llevó a los coroneles a los playoffs cada año y en su carrera de cinco años en la ABA, jugó en cada partido (420 en total). Lideró a la liga en rebotes cuatro veces y en porcentaje de aciertos dos veces. También terminó entre los 10 primeros en anotación las cinco temporadas y estableció récords de la ABA en porcentaje en tiros de campo (55,7), total de tapones (1431), tapones durante una temporada (422 en 1971-72),  y rebotes en un juego (40 frente a Nueva York, el 3 de febrero de 1974). Jugó cinco All Stars, siendo MVP en 1974. Fue miembro del primer equipo de la liga en cinco ocasiones y cuatro del primer equipo defensivo. Disputó dos finales (1973 y 75) y ganó el título en 1975 al vencer a Indiana, siendo elegido MVP de las mismas. En el último juego de la serie, Gilmore había hecho 28 puntos y 31 rebotes.

La fusión ABA-NBA se dio tras la temporada 1975-76 y Artis Gilmore fue elegido por los Bulls en primera posición en el draft de dispersión, por delante de Maurice Lucas o Moses Malone. Los Bulls habían tenido la temporada anterior el peor balance de la liga (24-58), pero con la llegada de Gilmore, consiguieron llegar a la postemporada con un récord de 44-38 (ganaron 20 de los últimos 24 partidos). El pívot de Florida completó partidos para el recuerdo, como uno de ellos contra los SuperSonics en que hizo 32 puntos, 17 rebotes, 5 asistencias y 4 tapones. Terminó la temporada con promedios de 18.6 puntos, 13.0 rebotes y 2.5 tapones. 

En 1977-78, Gilmore hizo la primera de seis apariciones en el All-Star de la NBA y también ganó un puesto en el Segundo Equipo All-Defensive de la NBA. Pero los Bulls tuvieron un balance de 40-42 y no disputaron los Playoffs. Volverían a la postemporada una vez más durante los siguientes seis años en Chicago de Artis, con una breve aparición en los playoffs de 1981. 

Estadísticamente, por lo menos, Gilmore se mantuvo siempre entre los mejores. En seis años con los Bulls, promedió 19,9 ppp y constantemente estaba clasificado cerca de la cima de la liga en rebotes, tapones y porcentaje de acierto. Su porcentaje de 67% de tiros de campo en 1980-81, es la tercera más alta de todos los tiempos (Wilt Chamberlain es dueño de los dos primeros lugares).

Cansado de las críticas de los medios de Chicago, que lo acusaban de tener una actitud pasiva, después de la campaña 1981-82, el jugador, de 32 años, pidió ser traspasado. A diferencia de los Bulls, los Spurs ya eran un buen equipo cuando Gilmore llegó. Tenían al líder en anotación de la liga, George Gervin y San Antonio había ganado dos títulos de la División Central. Los Spurs repitieron como ganadores de la división en la 1982-83 , Gilmore repitió como líder de la liga en porcentaje de tiros de campo (62.6%) y volvió al All-Star. San Antonio avanzó a las finales de conferencia por segundo año consecutivo, pero perdió ante Los Angeles Lakers en seis partidos. Ese año Gilmore promedió 18 puntos y 12 rebotes por encuentro, lo que llevó a George Gervin a declarar: “Me encanta. Nunca he jugado con un pívot dominante antes y lo estoy disfrutando“.

En los años que siguieron, Gervin siguió anotando y Gilmore siguió haciendo lo que mejor sabía: rebotear, bloquear tiros, intimidar y anotar con precisión. Terminó entre los dos primeros en porcentaje de aciertos en cada uno de sus cinco años en San Antonio. En 1985-86, a los 36 años y con los Spurs terminando últimos en su división, Gilmore jugó en el All-Star Game por sexta y última vez.

Con los Spurs en clara decadencia, Artis Gilmore fue enviado de vuelta a Chicago tras la temporada 1986-87. Después de jugar 24 partidos con los Bulls en la 1987-88, fue cortado y luego firmó con Boston, donde terminó la temporada como suplente de Robert Parish. Artis Gilmore, el gigante tranquilo, se retiraba ese verano a los 38 años.

Fue uno de los pívots más dominantes de su época, sobre todo en el apartado defensivo, y con ello consiguió ser seleccionado para el All -Star Game en 11 de sus 17 años como profesional (5 veces en la ABA y 6 en la NBA) y su última selección para el Partido de las Estrellas fue a los 36 años. Registró un 59.9% TC en su carrera (porcentaje más alto de la historia), con al menos un 60% TC en seis temporadas diferentes y lideró la NBA en porcentaje de tiros de campo en cuatro ocasiones.

Después de 909 partidos de temporada regular, Gilmore abandonó la NBA con 15.579 puntos (17,1 ppp), 9.161 rebotes (10,1 rpp) y 1.747 tapones (1,9 tpp).

Durante sus cinco años en la ABA, consiguió 9.362 puntos (22,3 ppp), 7.169 rebotes (17,1 rpp) y un récord de liga de 1431 tapones (3,4 tpp).

Es uno de los 24 jugadores en anotar un total de 20.000 puntos, habiendo jugado en ABA y NBA, y el cuarto jugador con un mayor número de tapones en el baloncesto profesional (3.178).

Un año después de retirarse, Artis Gilmore volvió al baloncesto profesional y cruzó el Océano Atlántico para jugar en el Arimo Bolonia en 1988-1989, donde promedió 12.3 puntos y 11.0 rebotes y fue elegido para el European All-Star Team.

Durante su extensa carrera, que duró 17 temporadas entre la ABA y la NBA, Gilmore era conocido como un jugador rocoso y excepcionalmente regular, llegó a jugar 670 partidos consecutivos en una ocasión. Hablaba casi susurrando y era ciertamente extraño que se metiera en peleas o discutiera con los árbitros. En lugar de meterse en líos, el tímido Gilmore respondió a las críticas (se le tildaba de perezoso y con un estilo mecánico) con su férreo juego hasta el final de su carrera.

sábado, 24 de diciembre de 2016

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (El Gran Pelirrojo)

"El Gran Pelirrojo"... Muchos analistas y miembros de la prensa especializada aseguran que si no hubiera sido por la lesiones, Bill Walton podría haber sido el mejor center de todos los tiempos gracias a su capacidad ofensiva y defensiva, así como por su portentosa visión de juego.

Ya desde muy jovencito, con tan sólo 17 años, formó parte de la selección americana que acudió al Campeonato del Mundo de 1970.

Con posterioridad Walton, como buen californiano, se enroló en las filas de la prestigiosa universidad de UCLA, dirigida por el mítico John Wooden. Allí consiguió los títulos de 1972, ganando la final a Florida State, y de 1973 ante Memphis State. En éste partido, Bill Walton grabó su nombre en los libros de historia. Esa noche mágica, el gran pívot consiguió anotar 44 puntos en una serie de 21 lanzamientos de ¡22 intentos!. Durante su estancia en el centro, llevó a los Bruins a un récord de 86-4 y fue un miembro vital de los equipos de UCLA que ganaron 88 partidos consecutivos. Walton fue tres veces All-America, Jugador del Año tres años consecutivos y MVP de los torneos de la NCAA de 1972 y 1973. Terminó su carrera colegial con 1.767 puntos (20.3 ppp) y 1.370 rebotes (15.7 rpp).

Fue elegido número 1 del draft en 1974 por los Portland Trail Blazers, y ya en sus dos primeras temporadas se perdía más de la mitad de los partidos por lesiones varias. Comenzó a despuntar en la 1976-77, en la que fue seleccionado para el All-Star Game (que no disputó debido a una nueva lesión) y acabó la temporada regular siendo incluido en el Mejor Quinteto Defensivo y en el Segundo Mejor Quinteto de la NBA. En los playoffs, lideró a su equipo en la consecución del título de la Conferencia Oeste tras barrer a los Lakers en la final, tras una recordada defensa sobre la estrella del equipo angelino, Kareem Abdul-Jabbar. En las Finales de la NBA derrotaron a los favoritos, Philadelphia 76ers, por 4-2, a pesar de perder los dos primeros partidos, siendo nombrado MVP de las Finales.

Al año siguiente (1978) fue galardonado con el título de MVP de la temporada, siendo incluido de nuevo en el Mejor quinteto defensivo y el Mejor quinteto de la liga por primera vez. Además jugó su único All Star, en el que consiguió 15 puntos y capturó 10 rebotes.

Tras pasar en blanco toda la temporada 78-79, Bill Walton firma por los San Diego Clippers, el equipo de su ciudad, pero en 6 años en la franquicia, sólo puede disputar un total de 169 partidos (recordemos que cada temporada NBA consta de 82 encuentros de liga regular).

Después de diversas cirugías para recuperar su maltrecho pie y determinado a ganar un nuevo título antes de retirarse, se ofreció a los dos grandes de la liga, Los Angeles Lakers y los Boston Celtics, siendo éstos últimos los que se hicieron con sus servicios en 1985.

Walton jugó 80 partidos de liga regular aquel año, 13 más que el año que más encuentros había disputado. Jugando solamente 19,3 minutos por partido, promedió 7,6 puntos, 6,8 rebotes, 2,1 asistencias y 1,3 tapones cada noche. Consiguió además su mejor marca en porcentaje de tiros de campo, con un 56,2%, lo que le llevó a conseguir el galardón de Mejor Sexto Hombre de la NBA.

Así, en la temporada 1985-86, Walton conseguía su segundo anillo de campeón derrotando en la final a Houston Rockets y sus torres gemelas, Ralph Sampson y Hakeem Olajuwon, en 6 partidos.

A la edad de 34 años, Walton se retiró tras jugar únicamente 10 partidos de la temporada 1986-87. En el total de su carrera profesional, sólo pudo disputar un total de 468 partidos (de 1066 posibles).

Su compañero en Boston Kevin McHale dijo de él: "Ves a un tipo tan viejo como él, con el cuerpo más machacado de entre todos los deportistas, actuando como si fuera un chaval de instituto, y es algo divertido e inspirativo al mismo tiempo. Cada partido era un desafío, y nunca nos dejó que olvidáramos eso".

Como anécdota, comentar que Walton era un fanático del grupo musical Grateful Dead, hasta el punto de verlos en más de 800 conciertos, llegando incluso a tocar con ellos la batería en Egipto, en 1978.

Después de su retirada, se convirtió en uno de los analistas de partidos más carismáticos, lenguaraces y controvertidos de la televisión americana.



miércoles, 21 de diciembre de 2016

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (Pies Grandes)

Durante su carrera de 14 años en la NBA con los Detroit Pistons y Milwaukee Bucks, Bob Lanier fue un modelo de consistencia. Como anotador, su gancho con la izquierda y su juego interior dominante lo convirtieron en uno de los hombres más temidos de su época. Los centers opuestos tenían que vigilarle de cerca porque tenía un juego exterior igualmente imponente. Su rango de tiro desde el perímetro lo convirtió en un verdadero anotador dentro/fuera.

Nacido en Buffalo en 1948, Lanier puso sus 211 centímetros a disposición de la Universidad de St. Bonaventure, donde fue tres veces All American (68, 69 y 70) y la llevó a disputar la Final Four de 1970. Irónicamente, una lesión de rodilla le impidió disputarla, acabando con las opciones de su equipo de ganar el campeonato. En sus tres años allí, promedió 27,6 puntos y 15,7 rebotes por partido.

Fue seleccionado en la primera posición del Draft de 1970 por Detroit Pistons, siendo nombrado en aquella temporada en el quinteto de los mejores rookies de la campaña. Disputó los 82 encuentros y acabó con un promedio de 15,6 puntos por partido.

Con su confianza y movilidad mejorando, Lanier subió a 25,7 ppp y 14,2 rpp en 1971-72. Jugó en su primer All Star de la NBA ese año.

Lanier presentó números impresionantes durante las siguientes cinco temporadas, promediando más de 22 puntos y 11 rebotes de 1973 a 1978. Los Pistons lograron meterse en playoffs en tres de esas temporadas, pero fueron eliminados en las primeras rondas cada vez.

A mediados de la temporada 1979-80, Lanier, cansado de perder, pidió ser traspasado. La inestabilidad gerencial contribuyó al problema. Durante las 10 temporadas que Lanier permaneció en Detroit, jugó para ocho entrenadores diferentes. "Siempre había diferentes ideologías", agregó, "diferentes filosofías y estilos, diferentes actores, un ajuste constante".

En Milwaukee, Lanier ayudó a conducir a los Bucks a cinco títulos de división consecutivos en la temporada regular, pero su mala suerte en los playoffs continuó. En 1980-81 los Bucks cayeron ante los Philadelphia 76ers en las Semifinales de la Conferencia Este. El juego 7 fue decidido por un solo punto. Dos años después, los Bucks llegaron a la final de conferencia nuevamente, y nuevamente cayeron ante a los 76ers. En 1983-84, el último año de Lanier, Milwaukee llegó a la final de la conferencia una vez más, pero fue eliminado por los Celtics de Boston.

"He logrado la mayor parte de los objetivos individuales que he soñado en este juego", confesaba el año en que se retiró. "Pero la recompensa final es ser campeones, y si no sabes lo que es ese sentimiento, creo que deja un vacío".

Bob Lanier fue ocho veces All Star, siendo MVP del partido en 1974. A lo largo de su carrera acumuló 19.248 puntos (20,1 ppp) y 9.698 rebotes (10,1 rpp). Todavía se encuentra entre los 20 primeros en los registros de la NBA.

Como anécdota, calzaba una talla de zapatos equivalente al 56 y medio en España. 



martes, 13 de diciembre de 2016

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (El Bloque de Granito)

Aunque ahora esté de moda el concepto de "pívot bajo", hace muchos años (o no tantos), hubo uno que se desenvolvió a las mil maravillas en un mundo dominado por gigantes. Cuando todos los equipos poseían centers por encima de los 2,10 de estatura, surgió un raro espécimen que, con sus dos metros escasos, se atrevió a desafiar a la lógica y hacerse un hueco entre los grandes de la historia.

Nacido en Louisville, Kentucky, en 1946, Wes Unseld capitaneó a su equipo de instituto, Seneca High School, a ganar dos campeonatos estatales (1963 y 64). A su graduación, se quedó en su ciudad natal para asistir a la Universidad de Louisville. Durante sus años en la universidad se convirtió en uno de los mejores jugadores del país (como así lo atestiguan sus dos elecciones como NCAA All-American en los años 67 y 68). Lideró a Lousiville a 60 victorias por 22 derrotas los años que permaneció en la universidad, consiguiendo un promedio de 20.6 puntos y 18.9 rebotes por encuentro. Durante sus tres años universitarios fue el líder en rebotes de la Missouri Valley Conference.

Fue elegido en la segunda posición de la primera ronda del Draft de la NBA de 1968 por los Baltimore Bullets, y en su primera temporada consiguió un hito que hasta ese momento sólo Wilt Chamberlain había logrado: ser Rookie del Año y MVP de la liga en la misma temporada. También jugó el All Star. Sus promedios en liga regular fueron de 13,2 puntos y 18,2 rebotes.

Unseld tuvo un impacto inmediato en los Bullets, aumentando su récord a 57-25 (21 victorias más que el año anterior) y consiguiendo el primer lugar en la División Este. Hasta ese momento, los Bullets nunca habían tenido una temporada en positivo. Con Unseld tendrían 10 campañas ganadoras y harían 12 apariciones consecutivas en playoffs.

En la temporada 1970-71 lleva a su equipo a disputar su primera final, aunque caen derrotados ante los Milwaukee Bucks de Oscar Robertson y Kareem Abdul Jabbar en cuatro partidos.

Para la temporada 71-72, se une al equipo la estrella Elvin Hayes, procedente de Houston Rockets. Se da la curiosa circunstancia de que Hayes había sido elegido como nº1 del draft el mismo año que Wes Unseld, es decir, un puesto por encima.

Unseld formó un excelente tándem con Hayes, y en la temporada 1974-75, después de presentar un balance de 60-22 (única vez en la historia que los Bullets han conseguido 60 victorias) y vencer en los playoffs a Buffalo y Boston respectivamente, se presenta a sus segundas finales. Enfrente, los Warriors de Rick Barry que los derrotan en cuatro partidos. 

Pero el triunfo más grande de Unseld, vino en la temporada 1977-78. Nadie contaba con los Bullets, habían acabado la liga regular con una marca de 44-38, pero en los playoffs, Washington venció a los Hawks de Atlanta, los Spurs de San Antonio y los Philadelphia 76ers para llegar a sus terceras finales de la NBA.

En la final frente a Seattle Supersonics, los Bullets comenzaron perdiendo los dos primeros partidos. Lo que llevó al entonces entrenador Dick Motta a pronunciar la famosa frase: "La ópera no termina hasta que cante la gorda" (no se sabe si fue en referencia a Wes Unseld). Así, llegaron al séptimo partido y, por fin, Washington se alzó con el título. Unseld fue declarado MVP de las mismas.

La temporada siguiente (1978-79), Washington volvió a enfrentarse a Seattle en las finales (la cuarta con Unseld en el equipo), pero en esta ocasión la victoria cayó del lado de los Supersonics en cinco partidos.

Wes Unseld se retiró en 1981. A lo largo de su carrera (984 encuentros) consiguió un promedio de 10.8 puntos, 14.0 rebotes y 3.9 asistencias por partido. Disputó cuatro finales (1971, 75,78 y 79), cinco All Stars (1969, 71, 72, 73 y 75), fue MVP de la liga (1969), rookie del año (1969), MVP de las finales (1978), máximo reboteador de la liga en 1975 y máximo reboteador de la historia de la franquicia de Washington. Uno de los pocos jugadores de la historia que acumulan más de 10000 puntos y 10000 rebotes.

Posteriormente dirigió a los Washington Bullets desde el banquillo durante siete años (1987-94), con un récord de 202 victorias y 345 derrotas.

Wes Unseld no era alto, ni atlético, no jugaba para la galería, pero era muy fuerte, inteligente, rápido (a pesar de su peso) y tenía unas manos enormes.




viernes, 9 de diciembre de 2016

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (Nate "El Grande")

Nathaniel "Nate" Thurmond, fue otro de los grandes centers perjudicados al coincidir en tiempo y espacio con Wilt Chamberlain, Bill Russell y Abdul Jabbar.

Natural de Akron (como las estrellas actuales Lebron James y Stephen Curry), en Cleveland, desestimó formar parte de la Universidad de Ohio State para no estar en el mismo equipo que su rival en la escuela secundaria, Jerry Lucas. Por contra, prefirió estudiar en la semidesconocida Bowling Green State, acabando su periplo universitario con unas medias de 17,8 puntos y 17 rebotes por partido y siendo All American en 1963.

Thurmond fue seleccionado por los San Francisco Warriors en el draft de 1963 con la tercera posición. Pasó su temporada de novato como aprendiz de Wilt Chamberlain, que había entrado en la liga con los Philadelphia Warriors en 1959 y luego se mudó con la franquicia a San Francisco en 1962. Mientras Chamberlain promedió 36.9 puntos y 22.3 rebotes en 1963-64, Thurmond tuvo números modestos en un tiempo de juego limitado. Aún así, sus 7.0 puntos y 10.4 rebotes por partido le valieron un puesto en el Equipo Ideal de Rookies de la NBA.

En la postemporada, Thurmond pasaba cada vez más tiempo en cancha junto a Chamberlain. Su tiempo de juego aumentó de 26 minutos por partido en la temporada regular a 34 en playoffs, y Thurmond respondió con 10,0 puntos y 12,3 rebotes por partido. Los Warriors avanzaron hasta la final de la NBA, donde perdieron ante los Celtics de Boston en cinco partidos.

El traspaso de Chamberlain a Philadelphia 76ers la temporada siguiente, le dio a Thurmond el centro de la zona y sus números crecieron en proporciones de estrella. Terminó con promedios de 16.5 ppp y 18.1 rpp en 41 minutos por encuentro.

A principios de 1965, Thurmond atrapó 42 rebotes contra los Detroit Pistons, la mejor marca de su carrera. En febrero de ese mismo año, en Baltimore, Thurmond estableció un récord de la NBA que todavía se mantiene décadas más tarde. Agarró 18 rebotes en un cuarto contra los Bullets, rompiendo el récord anterior de 17 compartido por Russell y Chamberlain.

Thurmond se convirtió en una estrella consistente. Jugó en tres All Star consecutivos entre 1965 y 1967, y promedió por lo menos 18 rebotes cada año, incluyendo un monstruoso 21.3 en 1966-67 (este año quedó segundo en las votaciones para el MVP, tras Chamberlain). Las habilidades ofensivas de Thurmond comenzaron a tomar forma también. Se destapó con 18,7 ppp en 1966-67 y luego 20,5 ppp en 1967-68, comenzando una cadena de cinco temporadas consecutivas por encima de 20 puntos por partido. En 1967 disputó su segunda final de la NBA, pero los Philadelphia 76ers de Wilt Chamberlain se impusieron por 4-2.

La producción de Thurmond comenzó a caer cuando su carrera entró en su segunda década. En 1973-74 su producción había caído a 13,0 puntos por juego, aunque todavía registraba un impresionante promedio de 14,2 rebotes. Pero los Warriors querían una infusión de energía joven en la posición central, así que después de la temporada, cambiaron a Thurmond a los Chicago Bulls por el pívot de 25 años de edad Clifford Ray, un draft pick y dinero en efectivo.

En la primera noche de la temporada 1974-75, Thurmond dio a los Bulls todo lo que esperaban (y más). En su debut contra los Atlanta Hawks, el 8 de octubre de 1974, Thurmond anotó 22 puntos, agarró 14 rebotes, dio 13 asistencias y bloqueó 12 tiros. Fue el primer cuádruple doble en la historia de la NBA, una hazaña que sólo sería igualada tres veces desde entonces... Recordar que hasta 1973, las estadísticas de tapones y robos de balón no se contabilizaban.

Irónicamente, después de pasar 11 temporadas en los Warriors y perder dos finales, ese mismo año (1975), el primero desde su partida, los de la Bahía de San Francisco se proclamaban campeones de la NBA.

A comienzos de la 1975-76, Nate era traspasado a los Cleveland Cavaliers. El acuerdo llevó a Thurmond a su Ohio natal, donde fue recibido calurosamente por los aficionados de Cleveland, y donde parecía revitalizar a un equipo de los Cavaliers que ganó la División Central y llegó a los playoffs por primera vez en la historia de la franquicia. El equipo no se detuvo allí, y llegó a las finales de la Conferencia Este, cayendo eliminados ante los futuros campeones Boston Celtics, en lo que se llamó "El Milagro de Richfield". 

Nate Thurmond se retiró al final de la temporada 1976-77 sin haber ganado ningún título, pero sabiendo que su nombre siempre sería recordado.

Promedió 15 puntos y 15 rebotes por partido a lo largo de 14 temporadas. Es uno de los cinco jugadores en la historia de la NBA en promediar al menos 15 rebotes por partido en su carrera y al menos 20 rebotes por partido durante una temporada (los otros son Bill Russell, Wilt Chamberlain, Jerry Lucas y Bob Pettit). También es uno de los cuatro jugadores que han cogido más de 40 rebotes en un partido en la historia de la liga, junto a Lucas, Russell y Chamberlain, y tiene el récord de más rebotes capturados en un cuarto con 18. Fue elegido en el equipo ideal de rookies en 1964, fue siete veces All Star (1965, 66, 67, 68, 70, 73 y 74) y dos veces incluido en el mejor quinteto defensivo (este premio se empezó a dar en 1969). Pero por encima de todo, siempre será recordado por ser el primer hombre en realizar un cuádruple doble.

Algunos observadores han sugerido que Thurmond proporcionó la mejor combinación de ataque y defensa en la historia del baloncesto. Muchos dicen que su defensa era mejor que la de Chamberlain, y que su ataque era mejor que el de Bill Russell. Con su rapidez y largos brazos, un suave toque para el tiro, un rebote tenaz, una capacidad innata de bloquear tiros y una actitud total de compromiso con el equipo, Thurmond ofreció un paquete perfectamente equilibrado.

En una época de supercentros, grandes hombres que podían dominar el juego al anotar casi a voluntad, y defendiendo con largos brazos, rápidos reflejos y pura intimidación, Thurmond supo hacerse un hueco en la élite de su época. Se ganó el respeto de todos sus rivales.

"Los otros jugadores piensan que soy el mejor jugador defensivo del baloncesto profesional", agregó Thurmond. "Siempre se acercan a mí diciendo eso. Tengo la misma atención de otros jugadores que Bill Russell solía recibir".

Tanto Abdul-Jabbar como Chamberlain, han declarado que Thurmond era su adversario más duro. "Nadie ha logrado defenderme mejor que él", dijo Abdul-Jabbar cuando estaba en su mejor momento. "Es alto, tiene brazos muy largos y, sobre todo, es ágil y fuerte." Abdul-Jabbar también dijo: "Tengo que sudar mucho para anotar delante de Nate".

Otros elogiaron la consistencia de Thurmond, la ética de trabajo y su juego equilibrado y completo. Su ex compañero Walt Hazzard dijo: "Puedes salir a jugar cada noche con la tranquilidad de que él hará bien su trabajo. Sus estadísticas no son abrumadoras, pero su presencia en la cancha es increíble. En cuanto a bloquear tiros, es impresionante. Los contrarios cogen rebotes ofensivos y luego retroceden varios metros para asegurarse de que puedan hacer un lanzamiento, saben que Nate está allí".




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