lunes, 13 de abril de 2020

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "C-Webb"

Chris Webber nació el 1 de marzo de 1973 en Detroit, Michigan. Estudió y jugó para la Universidad de Míchigan durante 1992 y 1993, y en ambos años su equipo alcanzó el subcampeonato de la NCAA. Este éxito no sólo se debió al buen hacer del ala-pívot, que promedió a lo largo de estas dos temporadas 17,4 puntos y 10 rebotes por partido, sino al juego desarrollado por un quinteto que ha pasado a la historia y que es conocido como los "Fab Five", conformado por el propio Webber, junto a Juwan Howard, Jalen Rose, Jimmy King y Ray Jackson.

La osadía y rapidez de estos jóvenes levantaron gran expectación entre los seguidores y ojeadores de baloncesto universitario, que vieron refrendadas sus expectativas cuando el equipo llegó a la Final Four de 1992, contra el poderoso equipo de Duke, que contaba con estrellas del calibre de Christian Laettner (senior), Bobby Hurley (senior) y Grant Hill (rookie). El encuentro delató la inexperiencia de los Wolverines y los Blue Devils se llevaron la victoria por un contundente 71-51.

La temporada siguiente, el conjunto de Míchigan repitió proeza y en esta ocasión tuvo el título más cerca que nunca, aunque un fatídico error de Webber a once segundos para la finalización del partido puso en bandeja el triunfo de su rival, la Universidad de North Carolina. Con el balón en posesión del ala-pívot y su equipo dos puntos abajo en el marcador, Webber pidió un tiempo muerto del cual no disponía, ​ razón por la que los Wolverines fueron sancionados con una falta técnica al banquillo y dos tiros libres y posesión para los Tar Heels, que finalmente se impusieron por 77-71.

No obstante, todos estos éxitos se vieron empañados en 2002, año en el que se conoció que algunos jugadores de la Universidad de Míchigan habían recibido dinero a cambio de elegir formar parte de los Wolverines, algo tajantemente prohibido por el reglamento de la NCAA.

A raíz de todo ello, la NCAA considera nulos a todos los efectos los registros de los Wolverines, que ven como quedan borrados de su historial los dos subcampeonatos anteriormente descritos. En lo que a Webber particularmente se refiere, se le desposeyó del premio All-American Team de 1993.

Chris Webber fue elegido como número 1 del Draft de la NBA de 1993 por los Orlando Magic, pero fue traspasado a Golden State Warriors, a cambio de Penny Hardaway y tres futuras elecciones en primera ronda del draft. En su primera temporada consiguió el premio al mejor Rookie del Año, después de conseguir unas estadísticas de 17,5 puntos, 9,1 rebotes y 3,6 asistencias.

A causa de una disputa con su entrenador, Don Nelson, al año siguiente fue traspasado a Washington Bullets, donde coincidió con su compañero de universidad Juwan Howard. Allí pasó 4 temporadas, llevando en 1997 a los Bullets a sus primeros play-offs en 9 años, pero fueron barridos en primera ronda por los Bulls de Michael Jordan.

En mayo de 1998 fue traspasado a Sacramento Kings, a cambio de Mitch Richmond y Otis Thorpe. Webber no quiso en un primer momento ir a un equipo con fama de perdedor, pero finalmente fue convencido por su padre. A la vez que él, firmaron por los Kings el veterano pívot Vlade Divac y el base Jason Chocolate Blanco Williams, con quienes formó un triunvirato que devolvió al conjunto californiano a la élite de la NBA.

Los Kings siguieron adquiriendo piezas, como el alero serbio Peja Stojakovic o el base Mike Bibby (éste a cambio del citado Williams), que les permitieron luchar por un anillo de campeón que nunca llegó, quedándose a las puertas en el año 2002, cuando consiguieron llegar a la final de la Conferencia Oeste. En ese momento, fueron batidos por Los Angeles Lakers de Shaquille O'Neal y Kobe Bryant, a la postre tricampeones, en una emocionante eliminatoria, por 4 a 3.

Su decadencia comenzó a principios de 2005, cuando le fue concedido un traspaso que llevaba tiempo pidiendo. Webber llegó entonces a los Philadelphia 76ers, para asumir el puesto de segunda opción ofensiva tras Allen Iverson. En su primera temporada, Webber lideró al equipo rumbo a los playoffs con un promedio de 20 puntos y 10 rebotes por partido, donde perdieron ante Detroit Pistons.

En la 2006-07, el rendimiento de Webber cayó en picado, jugando solo 18 partidos de 35. Se le atribuía a cuestiones de ambición, y en enero de 2007, los Sixers anunciaron que habían llegado a un acuerdo con Webber para rescindir su contrato, de aún dos años de duración.

Poco después de rescindir su contrato con los 76ers, Webber firmó con los Detroit Pistons, el equipo de su ciudad natal. Webber estaba muy emocionado, ya que llegaba a un equipo aspirante al anillo y que finalizó en la primera posición de la Conferencia Este. Pese a todo, los Pistons fueron eliminados en las Finales de Conferencia por los Cleveland Cavaliers de LeBron James.

Tras fracasar en su intento de lograr el anillo y finalizar su contrato con la franquicia de Míchigan, Webber fichó como agente libre por los Golden State Warriors, en enero de 2008, regresando así al equipo con el que debutó en la NBA 14 años antes, y reecontrándose paradójicamente con Don Nelson, que también había vuelto al conjunto de la bahía de Oakland la temporada anterior.

Tras jugar 9 partidos y promediar 3,9 puntos y 3,6 rebotes, finalmente se retiró el 25 de marzo de 2008, a causa de sus persistentes problemas en la rodilla lesionada.

Durante sus 15 temporadas en la NBA, fue elegido para disputar 5 ediciones del All-Star Game (1997, 2000, 2001, 2002, 2003), una vez incluido en el mejor equipo de la liga (2001), rookie del año en 1994 y una vez máximo reboteador de la NBA (1999). Sus promedios totales fueron de 20,7 puntos, 9,8 rebotes y 4,2 asistencias por partido.


sábado, 14 de julio de 2018

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "El Gusano"

Dennis Keith Rodman pasará a la historia como uno de los personajes más polémicos e irreverentes que ha dado el mundo del baloncesto. Pero también por su forma de jugar. Con dos metros escasos de estatura y muchos kilos menos que sus contrincantes en la pintura, se convirtió en uno de los reboteadores más dominantes en la historia de la NBA, así como uno de los mejores defensores de siempre. Rodman fue capaz de sobreponerse a los centímetros de altura de desventaja con sus oponentes, gracias a su rápida reacción para saltar a por el balón, su deseo vehemente por atrapar cada rebote, su intensa ética de trabajo, su gran fuerza física y su atleticismo, además de su conocimiento experto del juego.

Rodman no fue un proyecto real de jugador hasta que creció 28 cm. en un año al final de su adolescencia. Jugó durante tres temporadas con los Savage Storm de la Universidad Estatal del Sur de Oklahoma, perteneciente a la NAIA, en las que fue tres veces All-American y lideró en rebotes la competición. Promedió 25,7 puntos y 15,7 rebotes por partido durante su estancia allí.

Rodman fue elegido por los Detroit Pistons en la segunda ronda del draft de 1986 (número 27), y su intensidad encajó perfectamente en un equipo bien armado en el que sobresalían estrellas como Isiah Thomas, Joe Dumars, Adrian Dantley o Bill Laimbeer. Con ellos salió campeón de la NBA los años 89 y 90, cumpliendo un papel fundamental en el engranaje del equipo, ya de por si famosos por su juego rudo y defensa agresiva. 

En la temporada 1993-94, Rodman se unió a los Spurs, compartiendo vestuario con David Robinson, continuó practicando el juego que más dominaba, y permitió que el pivot del equipo, David Robinson, se concentrara más en anotar puntos. Robinson ganó ese año el título al máximo anotador de la temporada y Rodman obtuvo el título homólogo en rebotes. Fue la primera vez que dos compañeros de equipo compartían dichos honores.

Después de la temporada 1994-95, Rodman fue traspasado a Chicago Bulls, con la intención de que llenara el hueco dejado por Horace Grant. Los Bulls con Rodman, Scottie Pippen y Michael Jordan, que regresaba de su retiro, mejoraron en 25 victorias su marca de la temporada anterior (de 47-35 a 72-10) para imponer un récord de la NBA. Su camino en las finales fue relativamente fácil y consiguieron el título de Campeón de la NBA 1995-96, y juntos Rodman, Jordan y Pippen integraron el equipo defensivo del año (la primera vez que tres jugadores del mismo equipo lo lograban). Rodman lideró la liga en rebotes por quinto año consecutivo, y Jordan ganó el título de anotador, emulando lo que Rodman ya había conseguido con Robinson en los Spurs. Lo repitieron en 1997 y 1998, en el segundo tricampeonato de la década para los Bulls. 

Rodman dejó Chicago después de la temporada 1997-98, cuando los Bulls comenzaron una reconstrucción masiva de su plantilla. Así terminó también su última temporada como gran estrella del baloncesto, ya que después sólo tuvo destellos erráticos con otros equipos de la liga (Lakers y Mavericks).

A pesar de llevar una vida privada un tanto tortuosa, Rodman fue 5 veces campéon de la NBA (1989, 90, 96, 97 y 98), 2 veces mejor defensor de la liga (1990, 1991), 7 veces integrante del mejor equipo defensivo, 7 veces máximo reboteador, 2 veces All Star (1990, 1992) y 2 veces incluido en el tercer mejor equipo de la NBA (1992, 1995).

Es conocido por todos que Dennis Rodman ha sido uno de los mejores reboteadores de la historia. Desde la temporada 1991/2 a la temporada 1997/8 ganó 7 títulos consecutivos al máximo reboteador de la liga, promediando en 5 de ellas más de 16 rebotes por partido.

Sin embargo, Isiah Thomas desvelaba en una entrevista el secreto de la habilidad de Rodman para atrapar rebotes.

Isiah Thomas consideraba que el IQ de Dennis Rodman para el baloncesto era el de un superdotado. Era un genio del baloncesto. Dennis contaba las rotaciones del balón en un lanzamiento a canasta para adivinar hacia que dirección saldría el balón en caso de fallar, en un método científico que cualquier físico firmaría.

Relataba lo siguiente Isiah Thomas:


"Estábamos haciendo una rueda de calentamiento,antes de un partido,unos lanzando,otros haciéndo bandejas y Dennis Rodman estaba mirando .Me acerqué a él y le dije:
-Vamos Dennis, haz unas bandejas tu también.
Y él me contestó:
-Espera, estoy mirando la rotación del balón.
-¿Cómo?
-Si, la rotación del balón. Tú, cuando lanzas el balón da tres vueltas en el aire antes de llegar al aro. Joe (Dumars) tres vueltas y media, a veces cuatro.
Se sabía las rotaciones del balón por cada compañero del equipo, incluso a veces estudiaba a los rivales. Me contaba que si el balón rotaba hacia un lado o hacia otro, sabía hacia donde saldría rebotado, hacia la izquierda o hacia la derecha. Había convertido el arte de rebotear en una ciencia. Jamás escuché hablar así a nadie sobre el rebote de una manera tan empírica y de que forma podía desglosarlo.
Dentro del IQ del baloncesto pondría la inteligencia de Dennis Rodman al nivel de un genio."
(fin de la cita)

Así se entiende la anécdota cuando fichó por los Bulls de Chicago...
En su primer entrenamiento se puso en la canasta donde estaban lanzando Jordan y Pippen, cogiendo rebotes y pasándoles la pelota. Pippen y Jordan insistieron en que lanzara, pero Dennis les dijo que no, que quería ver cómo lanzaban.

Un personaje que nunca dejó de sorprendernos.

martes, 10 de abril de 2018

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "El Cartero"

Karl Malone es posiblemente el mejor ala-pívot de todos los tiempos. Construido más como un culturista que como un jugador de baloncesto, su tamaño y fuerza lo hicieron difícil de defender en el poste bajo, pero también era letal en el contraataque y tenía un tiro mortal a media distancia. Su facilidad para dejar el balón en la canasta le otorgó el apodo de "El Cartero". El dos veces MVP terminó su carrera con 36.928 puntos, segundo tras Kareem Abdul-Jabbar.
 
También intentó más tiros libres y atrapó más rebotes defensivos que cualquier otro jugador en la historia de la NBA. Fue seleccionado para el Equipo de todos los tiempos en el 50º Aniversario de la liga y ganó dos medallas de oro olímpicas.
 
Malone también estará vinculado para siempre con su compañero de equipo en Utah, John Stockton. Los dos formaron la combinación de ataque más consistente en la historia de la NBA. Cuantos de los tiros de campo de Malone llegaron después de un pase de Stockton nunca se podrán calcular, pero seguramente la gran mayoría.
 
Stockton fue seleccionado por los Jazz en 1984 y al año siguiente el equipo seleccionó a Malone. Los dos jugaron juntos durante los siguientes 18 años y nunca faltaron a la postemporada. Ambos estaban tan entrelazados con su infame (para los defensores) pick-and-roll, que era casi imposible de detener. La frase "Stockton a Malone" se convirtió en una máxima de la NBA.
 
"Son maestros en meterse en las cabezas de las personas", dijo el legendario entrenador de la NBA, Pat Riley. "Están muy bien entrenados en el juego físico. Son muy físicos en ambos extremos de la cancha y tienen la experiencia de poder jugar técnica y tácticamente".
 
Malone tampoco rehuía decir lo que pensaba, o comportarse de acuerdo con lo que otros pensaban de él. Eso le valió el respeto a regañadientes entre sus compañeros.
 
"Era extremadamente físico, y en ocasiones estaba al límite de la violencia", recordó Doc Rivers, un contemporáneo de Malone, en su papel de analista. "Pero eso no me molestó porque estaba tratando de ganar. Cuando un tipo arroja un codo extra o intenta derribarte, siempre he visto eso como parte del juego, especialmente si lo dejas que se salga con la suya".
"Pero durante el último año, especialmente este año haciendo TV, le tengo incluso más respeto. Las cosas que no sabías sobre él, las empiezas a conocer. Lo que más destaco es la profesionalidad, estar cerca de él y hablar con él, entiendo por qué ha jugado tanto tiempo y también entiendo por qué ha jugado tan bien durante su carrera".
 
Si los cazatalentos profesionales hubieran predicho correctamente el impacto que Malone tendría en la NBA, habría sido elegido mucho más arriba que el 13º en el Draft de la NBA de 1985.  

Como novato, Malone promedió 14.9 puntos y 8.9 rebotes por partido. Terminó tercero en la votación para los honores como Novato del Año y fue nombrado para el Equipo All-Rookie de la NBA.
 
Tal vez al darse cuenta del potencial de Malone, los Jazz, antes de su segunda temporada, canjearon a Adrian Dantley, el líder anotador del club en cada una de las siete temporadas anteriores, a Detroit, a cambio de Kelly Tripucka y Kent Benson. Asumiendo más responsabilidades de puntuación, el juego de Malone mejoró exponencialmente ya que sus números subieron a 21.7 puntos por partido y su porcentaje de tiros aumentó de 48,1% a 59,8%.
 
Sin embargo, a partir de 1987-88, Malone comenzó una serie de temporadas prácticamente inigualables por los ala-pivots en los anales de la NBA. Se hizo un hueco en el segundo equipo All-NBA con 27.7 puntos por partido y un récord personal de 12.0 rpp ese año. Utah también registró un récord de 47-35, el mejor en la historia de la franquicia hasta la fecha.
 
En las siguientes 11 temporadas, su promedio de anotación nunca bajó de 25.2 puntos por partido y recogió no menos 9.8 rpp. En 1988, también comenzó una serie de 11 selecciones consecutivas del Equipo All-Star y en 1989 comenzó una racha de 11 puestos consecutivos en el Primer Equipo All-NBA.
 
Malone fue el Jugador Más Valioso del All-Star Game 1989 y co-MVP con Stockton (primera vez en la historia de la NBA que dos compañeros compartieron el All-Star MVP Award) del Juego de las Estrellas jugado en Salt Lake City en 1993. En 1992, fue miembro del US Dream Team, que ganó una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Cuatro años después, repitió título en los Juegos Olímpicos de Atlanta.

A pesar de toda la producción ofensiva y los honores hasta ese punto en su carrera, Malone fue criticado por su fracaso en llevar a Utah a un campeonato. El equipo siempre ganó en la temporada regular, pero siempre se quedó corto en los playoffs.
 
No fue hasta que los Jazz llegaron a su primera final de la NBA en 1997, que muchos de sus críticos se callaron. Utah ganó la Conferencia Oeste después de derrotar a los Houston Rockets, liderados por Hakeem Olajuwon, Charles Barkley y Clyde Drexler en seis juegos. La victoria final de la serie se produjo después de que Stockton hiciera una canasta de tres puntos en el último segundo para deshacer un marcador de empate a 100.

Los Jazz, sin embargo, seguiría perdiendo en las finales ante los Chicago Bulls liderados por Michael Jordan en seis juegos y sufriría el mismo resultado en una revancha el siguiente año. Malone continuaría presentando números prodigiosos para los Jazz en sus últimos cinco años con el equipo, pero el equipo nunca más alcanzó las Finales.
 
Aunque Malone nunca ganó un campeonato, jugó en los playoffs cada temporada y su producción de postemporada fue igual a sus fenomenales estadísticas de temporada regular. Sus promedios de temporada regular ascendieron durante su carrera a 25.0 ppp y 10.1 rpp, mientras que sus promedios de playoffs fueron de 24.7 y 10.7 rpp.

En la temporada 88-89, Fue nombrado para el Primer Equipo All-NBA por primera vez en su carrera y terminó tercero en la votación para el Premio al Jugador Más Valioso de la liga. Sin embargo, a pesar del excelente juego individual, Malone promedió 30.7 puntos por partido y 16.3 rebotes por partido, los Jazz fueron barridos en la primera ronda por Golden State Warriors.
 
En 1989-90, Malone fue nombrado nuevamente para el Primer Equipo All-NBA después de promediar 31.0 puntos y 11.1 rebotes por partido. Terminó segundo, detrás de Michael Jordan (33.6 puntos por partido), en anotación y cuarto en rebotes. Pero cuando la postemporada llegó a Utah no pudo sacudirse la mala suerte de la primera ronda, perdiendo ante los Phoenix Suns en cinco juegos.
 
Fue extraño que en los siguientes tres años pares de la década, los Jazz perdieran en las finales de conferencia. En las Finales de la Conferencia Oeste de 1992 ante los Trail Blazers. En 1994, ante los Houston Rockets. Y finalmente en 1996, contra los Seattle Supersonics.
 
Entre las derrotas en las Finales de Conferencia de 1994 y 1996, Utah hizo una excelente temporada regular 1994-95, ganando 60 juegos por primera vez. Malone anotó 26.7 puntos por partido y atrapó 10.6 rebotes, pero la postemporada terminó demasiado rápido para los Jazz, que perdieron ante los, a la postre campeones, Houston Rockets en la primera ronda de los playoffs.

En 1996-97, Malone se convirtió en el quinto jugador en la historia de la NBA en superar los 25,000 puntos y 10,000 rebotes. Liderado por Malone, quien obtendría su primer premio de MVP y equipo All-NBA Defensive (el primero de tres), Utah silenciosamente destruyó a casi todos los equipos en su camino, ganando el mejor récord en la historia de la franquicia (64-18), un viaje a las Finales de la NBA y una saludable dosis de atención nacional y respeto que había eludido al equipo en temporadas anteriores.

Utah continuó su éxito local ante los Chicago Bulls en las Finales, empatando la serie 2-2 luego de caer los primeros dos partidos en Chicago. El Juego 5 sería la única derrota en casa de Utah en los playoffs, y fue por cortesía de otra noche especial de Michael Jordan. Jugando a pesar de tener un virus estomacal, Jordan anotó 38 puntos, incluido el triple de la victoria de Chicago por 90-88.
Malone fue el anotador líder de su equipo en cada juego de las Finales y terminó con un promedio de 23.8 ppp en una serie orientada a la defensiva que solo vio a un equipo pasar de los 100 puntos (Utah en el Juego 4). Malone aportó 21 puntos en el Juego 6, pero perdió el partido 90-86, y la serie 4-2.
 
En 1997-98, al igual que en la temporada anterior, los Bulls y los Jazz se encontraron de nuevo en The Finals. Utah ganó el Juego 1 con una victoria en tiempo extra 88-85, pero los Bulls nuevamente derrotaron al Jazz en seis juegos. Malone culminó un partido de 39 puntos en la victoria 83-81 del Juego 5 en Chicago, que obligó a la serie a regresar a Utah.
 
Desafortunadamente para los fanáticos de los Jazz, en el Juego 6, Jordan fue imparable en el tramo final. Logró quitarle la pelota a Malone y luego hizo un jumper para sellar la victoria 87-86 y el sexto título de los Bulls en ocho años.
 
En 1998-99, la NBA acortó su calendario a 50 juegos debido a problemas laborales. Utah tuvo una marca de 37-13, el mejor en la NBA junto con los eventuales campeones, los Spurs. Pero el equipo perdió en seis juegos ante Portland en las semifinales de la conferencia.
 
Aunque la producción de Malone aparentemente bajó a 23.8 ppp y 9.4 rpp, obtuvo su segundo MVP, en ese momento uno de los únicos nueve jugadores en la historia de la NBA en ganar el premio más de una vez.

Malone pasaría cuatro años más con el uniforme de los Jazz y agregaría su nombre a los libros de récords del equipo. Terminó su carrera como el líder de la franquicia en puntos, rebotes, juegos iniciados, minutos jugados, tiros libres realizados e intentados. Además, terminó segundo en asistencias, robos y tiros bloqueados.
 
Después de que Stockton se retirase en la campaña 2002-03, firmó como agente libre con Los Angeles Lakers. Se unió al agente libre Gary Payton y al dinámico dúo formado por Shaquille O'Neal y Kobe Bryant, para formar un equipo con cuatro futuros miembros del Salón de la Fama, en un esfuerzo por capturar ese elusivo campeonato.
 
Sin embargo, en 2003-04, por primera vez en su carrera, Malone pasó un tiempo significativo fuera de la cancha. Debido a una lesión en la rodilla y una cirugía posterior se perdió 40 juegos, pero regresó cerca de la postemporada para luego volver a lesionarse la rodilla en las Finales de 2004 contra los Detroit Pistons. Malone no pudo jugar en el Juego 5 y los Lakers perdieron el juego y la serie. 
Irónicamente, su hija Cheryl Ford, que ingresó a la WNBA en 2003, ganó un título ese mismo año con el Detroit Shock.
 
Malone durante la temporada regular anotó apenas 13.2 puntos por partido, la primera vez desde su temporada de novato que no anotó más de 20 puntos por partido. Eso si, se las arregló para seguir reboteando (8,7 rpp).
 
Malone decidió terminar su carrera, a los 41 años, después de una temporada con el uniforme de los Lakers. Celebró su jubilación en Salt Lake City, y declaró: "Aunque me fui por un año, crecí aquí como músico de jazz ... Si tengo la suerte de ingresar al Salón de la Fama, iré como un hombre de Jazz".
Malone fue inmortalizado en el Naismith Memorial Basketball Hall of Fame en 2010, un año después de que sus compañeros Jazzmen Sloan y Stockton recibieron su honor.
 
"A pesar de que nunca ganó un campeonato, tuvo una carrera sobresaliente", dijo Jerry Sloan, entrenador de Malone durante 15 de sus temporadas en Utah. "Jugó muchas veces cuando no debería haberlo hecho. Hizo lo que pudo para tratar de ganar, y creo que ese tipo de cosas se pasan por alto estos días en el baloncesto".






domingo, 7 de enero de 2018

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "Sir Charles"

Como jugador, Charles Barkley fue quizás la mayor anomalía en la historia del baloncesto. Listado en 1,98, pero realmente más cerca del 1,95, jugó de ala pívot y se convirtió en uno de los mejores de la historia.
 
Los números lo respaldan. Junto con Kareem Abdul-Jabbar, Wilt Chamberlain y Karl Malone, Barkley es uno de los únicos cuatro jugadores en la historia de la NBA que compiló al menos 20,000 puntos, 10,000 rebotes y 4,000 asistencias.
 
Algunos nunca pensaron que llegaría tan lejos. Aunque Barkley aportó vitalidad, actitud y una gran cantidad de habilidades al baloncesto profesional, fue visto como una rareza al salir de la universidad. Apodado el "Round Mound of Rebound", muchos consideraron a Barkley un ala-pívot bajito, cuya capacidad reboteadora era su única habilidad baloncestística discernible.

Sin inmutarse, Barkley rápidamente enterró esa reputación cuando comenzó a jugar para los Philadelphia 76ers. No era raro ver al neófito Barkley agarrar un rebote entre una multitud, retumbar en la cancha con el balón y terminar con un mate monstruoso. En ataque sus recursos eran infinitos, tanto en la pintura como en el perímetro. Y en el lado defensivo, siempre estaba dispuesto para robar o bloquear el tiro del adversario.
 
Su juego inspirador exigió respeto total y le valió un nuevo apodo: "Sir Charles".
"Barkley es como Magic [Johnson] y Larry [Bird] en que no juegan realmente en una posición concreta", dijo Bill Walton en un número de la revista SLAM que clasificaba a los grandes de la NBA. "Juega de todo, juega al baloncesto. No hay nadie que haga lo que hace Barkley. Es un reboteador dominante, un defensor dominante, un tirador de tres puntos fiable, un driblador, un creador de juego".
 
¿Quién hubiera pensado que un chico gordito de Auburn podría lograr tanto?.
En su carrera universitaria de tres años, Barkley promedió 14.1 puntos por juego, algo no tan espectacular. Sin embargo, también promedió 9.6 rebotes y, por lo tanto, era conocido por su peso y su hambre de carambolas. Fue el Jugador del Año de la Conferencia del Sudeste en 1984, pero no formó parte del equipo olímpico de baloncesto de los EEUU ese verano.
 
Ingresó al Draft de 1984 de la NBA como junior y fue elegido por los 76ers con la quinta selección global. Barkley se unió a un equipo veterano cargado de estrellas como Julius Erving, Moses Malone y Maurice Cheeks, jugadores que llevaron a Filadelfia al campeonato de la NBA en 1983. Sin inmutarse, Barkley promedió 14.0 puntos y 8.6 rebotes por partido y se ganó un puesto en el equipo de novatos de la NBA. Además, fue el único jugador de su equipo que apareció en los 95 partidos de la temporada, playoffs incluidos.

Barkley pasó ocho temporadas en Filadelfia, pero la mejor actuación del equipo durante su mandato fue en su primer año, cuando los Sixers tuvieron una marca de 58-24 en la temporada regular y avanzaron hasta las finales de la Conferencia Este de 1985, donde perdieron contra Boston en cinco juegos. 
  
Después de varias derrotas decepcionantes en los playoffs iniciales, los Sixers no pudieron llegar a la postemporada en 1991-92 y Barkley quiso salir de la Ciudad del Amor Fraterno.
 
El tiempo de Barkley en Filadelfia trajo titulares y dolores de cabeza. Los altercados fueron muchos, como el incidente infame durante un juego contra los New Jersey Nets, cuando Barkley, con la intención de escupir a un aficionado, accidentalmente golpeó a una niña en su lugar. Presagiando su habilidad para convertir lo negativo en positivo, Barkley siguió desarrollando una amistad con la niña y su familia.
 
Aunque conocido como un tipo duro, Barkley tenía un lado más suave, como lo demuestra el momento en que le ofreció alojamiento y comida a Scott Brooks, un joven novato que acababa de formar parte del equipo.
 
Aún así, Barkley nunca tuvo miedo de decirle al mundo cómo lo veía. "No soy un modelo a seguir, pero no creo controversias. Están ahí mucho antes de que abra la boca. Solo les llamo la atención", dijo una vez. No obstante, la titularidad de los Sixers decidió que ya habían tenido suficiente y se acomodaron al deseo de Barkley de un intercambio, enviándolo a Phoenix a cambio de Jeff Hornacek, Tim Perry y Andrew Lang.

"El Gordo" Barkley terminó su carrera en los 76ers en el cuarto lugar en la historia del equipo en puntos totales (14.184), tercero en promedio de anotación (23.3 ppp), tercero en rebotes totales (7.079) con un promedio de 11,6 rpp, octavo en asistencias (2.276), 3,7 app, y segundo en porcentaje de tiros de campo (.576 ). Dirigió al club en rebotes y tiros de campo durante siete temporadas consecutivas y lideró a Filadelfia en anotación durante seis años consecutivos.

El verano de 1992 fue memorable para Barkley. Antes de su aterrizaje en Phoenix, formó parte del mítico Dream Team que disputó los JJOO de Barcelona, donde fue el máximo anotador del equipo con 18.0 puntos por partido.
 
Al igual que el pájaro mítico por el cual se nombra a la ciudad, Barkley encontró una nueva vida en Phoenix. En su primera temporada con los Suns, ganó el MVP de la NBA tras promediar 25.6 puntos y 12.2 rebotes, mientras lideraba a Phoenix al mejor récord de la liga con 62-20 y un puesto en las Finales de la NBA de 1993, donde los Suns perdieron contra Michael Jordan y los Chicago Bulls en seis memorables partidos. A pesar de que Barkley estuvo brillante, promediando 26.6 puntos y 13.6 rebotes en 42.8 minutos por partido en la postemporada, incluyendo un fascinante encuentro de 44 puntos y 24 rebotes en el Juego 7 de las Finales de la Conferencia Oeste contra los Seattle SuperSonics.
 
Aunque en las siguientes dos temporadas Barkley luchó con lesiones persistentes, mantuvo un alto nivel de juego. Los Suns llegaron a las semifinales de la conferencia en 1994 y 1995, pero perdieron contra los Houston Rockets, los eventuales campeones de la NBA. Y después de cuatro temporadas en el Valle del Sol, el tiempo que Barkley se había establecido en Phoenix se acabó y fue cambiado a los Rockets.

Sus promedios en Phoenix ascendieron a 23,4 puntos, 11,5 rebotes y 4,4 asistencias por partido en las cuatro temporadas que disputó allí.

Rindiendo homenaje a esa máxima, "Si no puedes vencerlos, únete a ellos", Barkley se rejuveneció nuevamente cuando se unió a los Rockets. En su primera temporada, fue el segundo anotador del equipo detrás de Olajuwon, con 19.2 puntos por partido y un resurgimiento de 13.5 rebotes, el segundo mejor de su carrera. Las lesiones lo limitaron a solo 53 juegos, pero el equipo tuvo un récord de 57-25 y llegó a las Finales de la Conferencia Oeste antes de caer ante Utah Jazz en seis encuentros. 

Pero la oportunidad de agarrar ese escurridizo anillo de campeón nunca se materializó con las superestrellas envejecidas Hakeem Olajuwon y Clyde Drexler. Después de anunciar que su cuarta temporada en Houston sería su última en la NBA, su tiempo en el parquet terminó antes de lo esperado... y sin un anillo.

El 8 de diciembre de 1999, sufrió la ruptura del tendón del cuádriceps en la rodilla izquierda, lo que lo marginó hasta el último juego de la temporada. Irónicamente, esta lesión ocurrió contra su ex equipo, los 76ers, en Filadelfia, la ciudad donde años antes había ingresado en la conciencia colectiva de los fanáticos de la NBA.

Sus promedios en las cuatro temporadas que pasó en Houston fueron de 16,5 puntos, 12,2 rebotes y 3,9 asistencias por encuentro. 

En total, Charles Barkley promedió 22,1 puntos, 11,7 rebotes y 3,9 asistencias en sus 16 temporadas como profesional. Fue 11 veces All Star, siendo MVP en 1991, cuando lideró al Este a una victoria de 116-114 sobre el Oeste. Anotó 17 puntos y atrapó 22 rebotes, la mayor cantidad de rebotes en un Juego de las Estrellas desde los 22 de Wilt Chamberlain en 1967. Fue MVP de la NBA en 1993, seleccionado en el mejor quinteto de la NBA en cinco ocasiones, otras cinco veces en el segundo y una vez en el tercero, líder de la liga en rebotes en 1987, miembro del equipo ideal de rookies en 1985 y medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992 y 1996.
  
Desde el final de su carrera como jugador, Barkley se ha convertido quizás en la estrella más grande fuera del campo de baloncesto, encabezando la galardonada cobertura de "Inside the NBA" de TNT y proporcionando una fuente constante de entretenimiento para los fanáticos del baloncesto de todo el mundo.

 







domingo, 26 de noviembre de 2017

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "The Black Hole"

Si alguna vez hubo un jugador que poseía el físico ideal para el juego del baloncesto, fue Kevin McHale. Con sus brazos y piernas increíblemente largos, McHale presentó una imagen inolvidable sobre el parquet. Usó sus dones físicos para obtener una excelente ventaja durante su carrera de 13 años con los Boston Celtics, convirtiéndose en uno de los mejores jugadores interiores que el juego haya visto, formando con Larry Bird y Robert Parish uno de los mejores tríos en la historia de la NBA.

"Se convirtió en el jugador de poste bajo más difícil de defender en la historia de la liga", dijo el ex entrenador de la NBA Hubie Brown. "Fue totalmente imparable por su rapidez, la diversificación de movimientos y los brazos largos que le daban un ángulo para lanzar la pelota sobre un hombre más alto, o un saltador más explosivo".

McHale tenía todas estas cualidades, junto con una extraña habilidad para llegar a la línea de tiro libre, o clavar el tiro importante en los momentos calientes. Se retiró en 1993 como cuarto anotador y sexto mejor reboteador en la historia de los Celtics. Ganador en dos ocasiones del premio Sexto Hombre de la NBA y miembro en seis ocasiones del primer o segundo equipo defensivo de la NBA, McHale se ubica en el puesto 15 en porcentaje de tiros de campo de la NBA (.554). Trabajando en equipo con Bird y Parish, "The Big Three" llevó a los Celtics a tres campeonatos de la NBA en la década de 1980.

McHale, un buen tipo de un pequeño pueblo de Minnesota, cuyo encanto juvenil le ganó dos apariciones especiales en el programa de televisión "Cheers", simplemente explicaría que se hizo un nombre haciendo algo que realmente amaba. "Jugar al basket profesional era genial. Fue el mejor trabajo del mundo. Pero no me hizo una persona diferente".

Jugó durante cuatro temporadas, entre los años 1976 y 1980, con los Golden Gophers de la Universidad de Minnesota, en las que promedió 15,2 puntos y 8,5 rebotes por partido.​ En 1980 fue incluido en el mejor quinteto de la Big Ten Conference. Posteriormente, coincidiendo con el centenario de su universidad, fue elegido el mejor jugador de todos los tiempos de dicho college.

En 1979 fue convocado por Bobby Knight para disputar los Juegos Panamericanos en San Juan de Puerto Rico con la selección de Estados Unidos, donde consiguieron la medalla de oro.

La combinación inusual de tamaño y agilidad de McHale lo convirtió en un gran proyecto. Los New York Knicks lo habían explorado varias veces y esperaban llevarlo a la ciudad con la elección número 12 en el Draft de la NBA de 1980. Pero el presidente de Boston Celtics, Red Auerbach, tenía otras ideas. Después de una visita a Minnesota durante el último año de McHale, Auerbach estaba decidido a seleccionarlo en el Draft.
 
Los Celtics poseían la primera selección global, pero Auerbach simplemente la usó como palanca. Antes del Draft de 1980, diseñó un gran éxito comercial que dio forma a una dinastía moderna. Boston canjeó su pick Nº 1 y una selección de primera ronda de 1980 a los Golden State Warriors a cambio de la selección n.° 3 y un centro joven llamado Robert Parish. Luego, después de que Golden State seleccionara a Joe Barry Carroll en el n.° 1 y Utah se llevara a Darrell Griffith en el n.° 2, Auerbach consiguió su hombre. De un solo golpe, Auerbach había agregado a Parish y McHale a una zona frontal que ya incluía al alero de segundo año Larry Bird. "The Big Three" pasó a jugar 12 temporadas juntas, ganando tres campeonatos en el camino.
 
Los Celtics originalmente usaron a McHale como sexto hombre, un papel promovido por el jugador de los Celtics Frank Ramsey en la década de 1950. El arreglo le dio al equipo un potente anotador desde el banquillo.

"Convertirlo en el sexto hombre y promoverlo fue importante", dijo Bill Fitch, entrenador de Boston durante las primeras tres temporadas de McHale. "Tienes que tener esos puntos de referencia y tenerlos todas las noches. Kevin los consiguió". McHale aprendió rápidamente a apreciar el papel y prosperó en él.

McHale fue el mejor sexto hombre de su generación en un momento en que los reservas clave se estaban poniendo de moda. Su puntaje mejoró en cada una de sus primeras seis temporadas, comenzando con un promedio de 10.0 puntos por partido como novato en 1980-81. También marcó 4.4 rebotes y 1.84 bloqueos por partido ese año y fue nombrado para el equipo novato de la NBA. Aunque todavía jugase limitados minutos, McHale demostró ser un colaborador clave en el equipo de los Celtics que ganó el Campeonato de la NBA de 1981.
 
McHale mejoró su producción en cada una de las siguientes dos temporadas, pero los Celtics no pudieron volver a las Finales de la NBA. Después de que el equipo reemplazase al entrenador Bill Fitch por KC Jones, McHale y los Celtics disfrutaron de una campaña mágica en 1983-84. Jugando 31,4 minutos por juego desde el banquillo, McHale promedió 18.4 puntos y 7.4 rebotes por partido, tiró con un 55'6% de acierto y ganó el premio de Sexto Hombre de la NBA. También hizo la primera de sus siete apariciones All-Star. Boston ganó la División del Atlántico con un récord de 62-20, y luego se llevó el Campeonato de la NBA, después de una agotadora batalla de siete juegos con Los Angeles Lakers en las Finales.

McHale ganó el Premio al Sexto Hombre nuevamente en 1984-85, convirtiéndose en el primer jugador en repetir en la historia del premio. Para la temporada, lanzó con un 57% de acierto y promedió 19.8 ppp y 9.0 rpp. En un juego contra los Detroit Pistons, logró 56 puntos, el récord de su equipo, que Bird rompió con un rendimiento de 60 puntos, menos de dos semanas después. Los Celtics pasaron la temporada regular en 63-19, y en los playoffs se encontraron para una revancha con los Lakers en las Finales de la NBA. Esta vez los Lakers prevalecieron, ganando en seis juegos. McHale estuvo sobresaliente en la postemporada, promediando 22.1 puntos y 9.9 rebotes por partido.
 
Antes de la temporada 1985-86, los Celtics cambiaron a Cedric Maxwell a Los Angeles Clippers, y McHale se convirtió en el ala-pivot titular del equipo. A pesar de que tuvo otro año sobresaliente, con un promedio de 21.3 puntos por partido, McHale tuvo su primera experiencia con las lesiones de tobillo y pie que lo perseguirían más adelante en su carrera. Después de perderse solo tres juegos en sus primeras cinco temporadas, McHale se perdió 14 concursos en 1985-86 con una lesión en el tendón de Aquiles.
 
Sin embargo, en los playoffs promedió 24.9 ppp, mientras que Boston voló a otro campeonato de la NBA. En las Finales de ese año, contra los Houston Rockets, McHale y Parish demostraron que podían jugar de igual a igual contra las "Torres Gemelas" de Houston, Hakeem Olajuwon y Ralph Sampson, ayudando a Boston a conseguir la victoria en seis juegos. McHale fue recompensado al final de la temporada con la primera de tres selecciones consecutivas para el primer equipo defensivo de la NBA.
 
La temporada 1986-87 fue la mejor de McHale, ya que promedió 26.1 puntos por partido y estableció marcas personales en rebotes (9.9 rpp) y asistencias (2.6 app). Capturó el primero de dos títulos de porcentaje de tiros de campo consecutivos y se convirtió en el primer jugador en tirar con más de un 60% de acierto (60.4) y 80% desde la línea de tiros libres (83.6) en la misma temporada. Al final de la temporada, fue nombrado para el Primer Equipo All-NBA por única vez en su carrera.
 
Mientras tanto, los Celtics continuaron dominando la División del Atlántico, terminando 14 juegos por delante de los Philadelphia 76ers con un record de 59-23. Después de un apretado enfrentamiento con los nuevos Pistons de Detroit en las Finales de la Conferencia Este, Boston avanzó a las Finales de la NBA por cuarta temporada consecutiva. McHale sería el primero en admitir que las Finales de 1987 probablemente acortaron su carrera. Jugó la serie de seis juegos contra los Lakers con lo que era esencialmente un pie roto. El dolor era tan fuerte que utilizó una silla de patio de la piscina del hotel para moverse, pero jugó 40 minutos cada noche. Los Celtics perdieron la serie y McHale se sometió a una cirugía en su pie derecho durante el receso de temporada.

Para entonces, McHale estaba en la cima de sus habilidades. Desarrolló un juego de poste bajo que presentaba muchas jugadas que no se habían visto anteriormente en la NBA, ni en ningún otro lado. McHale tenía una bolsa llena de fintas, bombas, ganchos, palas y fade aways que confundían incluso a los mejores defensores. Cualquiera que pretendiese parar a McHale estaba en problemas. Él no tenía ningún lugar preferido. Podía jugar por la derecha o la izquierda. Podía tirar desde la línea de fondo o el centro y tenía un alcance extraordinario.
 
McHale era el equivalente en baloncesto de un buen mariscal de campo, que no tiene un punto de lanzamiento fijo y varía el conteo instantáneo. Podía disparar inmediatamente, o postear cuando la situación lo exigía. Sorprendentemente, a pesar de sus piernas desgarbadas y sus brazos desproporcionadamente largos, tenía un equilibrio extraordinario. Se había convertido en una fuerza en el interior, ya fuese atacando o defendiendo.

El pie de McHale no había sanado por completo al comienzo de la temporada 1987-88, por lo que pasó los primeros 14 juegos en la lista de lesionados. Cuando regresó, promedió 22.6 puntos y 8.4 rebotes por partido y lideró a la NBA en porcentaje de tiros de campo (.604) por segunda temporada consecutiva. Fue All-Star por cuarta vez, y anotó su punto número 10.000 esa temporada.
 
El promedio anotador de McHale disminuyó gradualmente durante las siguientes cinco temporadas, aunque volvió a ser All-Star en 1989, 1990 y 1991. Luego de una resurgente temporada 1989-90 en la que jugó los 82 juegos y promedió 20.9 puntos por partido, los problemas de pie de McHale comenzaron a torturarle. Se perdió 14 juegos en 1990-91 y 26 en 1991-92 debido a numerosos problemas en la parte inferior de la pierna y el tobillo.
 
En la última temporada de McHale, sus problemas en los pies fueron abrumadores y obstaculizaron prácticamente todos los aspectos de su juego. Promedió 10.7 puntos por partido en 1992-93, su marca más baja desde su año de novato. Pero por un momento fugaz en los playoffs demostró que aún podía anotar. McHale promedió 19.0 puntos por partido en una serie de primera ronda contra Charlotte que los Celtics perdieron en cuatro juegos. Anotó 30 puntos en el segundo encuentro en el Boston Garden y luego 19 en el Juego 4. Después de que Charlotte ganara ese juego y la serie, McHale anunció su retiro.

Durante más de 13 temporadas en la NBA, todos con los Celtics, McHale había acumulado 17.355 puntos, 7.122 rebotes, 1.690 tiros bloqueados y un porcentaje de tiros de campo del 55.4%. A su retirada, ocupó el cuarto lugar en la lista de anotadores de todos los tiempos de los Celtics, solo detrás de John Havlicek, Bird y Parish.
 
"Jugamos al baloncesto, pensé, de la forma en que debería haberse jugado", dijo McHale al Boston Globe . "Esos fueron absolutamente los mejores días de mi vida". Y, uno podría agregar, fueron algunos de los mejores en la rica historia de los Celtics.
 
Fue apodado "The Black Hole" por sus compañeros Larry Bird y Danny Ainge, ya que decían que si le pasabas el balón a Kevin, era como si cayera en un agujero negro porque ya no lo volvías a ver.

Después de su carrera como jugador, McHale ocupó varios puestos en Minnesota Timberwolves, incluyendo gerente general, entrenador y analista de televisión de 1993-2009. Como entrenador de los Wolves, se fue con un récord de 39-55 antes de convertirse en analista de la NBA para Turner Sports.
 
Al comienzo de la temporada 2011-12, McHale dejó la cabina de retransmisión para convertirse en entrenador de los Rockets. Acumuló un récord de 193-130 que incluyó un título de la División Sudoeste y un viaje a las finales de la Conferencia Oeste en 2015. 



lunes, 20 de noviembre de 2017

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "Doo Doo"

No hay ningún segundo acto en vidas americanas, observó F. Scott Fitzgerald una vez. Pero el novelista no podría haber anticipado la turbulenta carrera de Bob McAdoo en la NBA.

La carrera de Bob McAdoo en la liga se inició brillantemente. Obtuvo los honores de Rookie of the Year, tres títulos de máximo anotador de manera consecutiva y un premio de MVP de la temporada, todos en sus primeros cuatro años. Entonces su estrella se desvaneció lentamente, antes de reiniciarse inesperadamente durante la primera mitad de los años ochenta. Incluso después de eso, a la edad de 35 años, McAdoo escribió un improbable final a su carrera, jugando otra media docena de años en Italia, en los que ganó dos Copas de Europa.
 
Uno de los mejores hombres grandes de todos los tiempos, ganó el primero de sus tres títulos de anotador en sólo su segundo año en la NBA, 1973-74. Durante 14 temporadas McAdoo anotó 18.787 puntos y promedió 22.1 puntos, amén de 9,4 rebotes. Fue cinco veces All-Star, lanzó con un 50,3% de acierto y un 75,4 desde la línea, anotando siempre en dobles figuras salvo en una estación.
 
Sin embargo, si McAdoo no hubiera encontrado una segunda oportunidad como reserva de los Lakers a principios de los 80, la historia podría haberlo recordado, sólo fugazmente, como un brillante anotador joven que no pudo conectar con un equipo ganador. En cambio, McAdoo jugó un papel de apoyo crucial en cuatro finales consecutivas de la NBA, consiguiendo dos veces un anillo de campeón.
 
Su segundo acto justificó una carrera que lo había enviado, a pesar de su consistente alta puntuación, rebotando infeliz desde Buffalo a Nueva York, y luego a Boston, Detroit y Nueva Jersey. Contando un año de despedida abreviado con los Philadelphia 76ers en 1986, McAdoo jugó para siete equipos de la NBA en 14 años.  

No era un estudiante excepcional. En el instituto, McAdoo carecía de los resultados académicos requeridos para ser admitido en la Universidad de North Carolina. Se matriculó en el Colegio Junior de Vincennes en Indiana y lideró al equipo en anotación durante dos años. En 1971, después de una aparición en los Juegos Panamericanos de ese año, su estado académico había mejorado, por lo que McAdoo volvió a casa para asistir a Carolina del Norte.
 
En la primera (y única) temporada de McAdoo en Chapel Hill, los Tar Heels registraron un récord de 29-5 en la temporada regular y avanzaron a la Final Four de la NCAA de 1972. A pesar de un rendimiento de 24 puntos y 15 rebotes de McAdoo, Carolina del Norte perdió con Florida en las semifinales nacionales. McAdoo fue nombrado en el primer equipo All-America, después de promediar 19,5 puntos y 10,1 rebotes. Citando las dificultades de la familia, buscó, y ganó, la elegibilidad temprana para el draft de 1972 de la NBA. Los Bravos de Búfalo, preparándose para entrar en su tercera campaña, hicieron de McAdoo la segunda selección general, detrás de LaRue Martin por parte de Portland Trail Blazers (una de las selecciones número uno más improductivas de la historia).
 
El entrenador de los Braves, Jack Ramsay, inicialmente pensó que McAdoo era demasiado frágil para jugar en la posición central, por lo que intentó colocarlo como alero bajo. Pero a mitad de temporada, Ramsay trasladó a McAdoo de nuevo al centro y el rendimiento de McAdoo se disparó. Terminó con promedios generales de 18,0 ppp y 9,1 rpp y obtuvo el premio de Rookie del Año. Los Braves, sin embargo, acabaron ganando solamente 21 juegos después de ganar 22 en cada uno de sus primeras dos temporadas.

Cualquier duda sobre McAdoo desapareció en 1973-74. Ayudado por la adquisición del base Ernie DiGregorio y el alero Jim McMillian, McAdoo tuvo un segundo año sensacional. Fue All-Star por primera vez, encabezó la liga tanto en la puntuación (30.6 ppp) como en el porcentaje de tiros de campo (.547), ayudando a Buffalo a un récord de 42-40 y la primera plaza en playoffs en la historia de la franquicia. Los Bravos se enfrentaron a los Celtics de Boston en las semifinales de conferencia y perdieron en seis partidos.
 
Tanto los Bravos como su nueva sensación, mejoraron aún más en 1974-75. El récord de 49-33 de Buffalo fue el tercero mejor en toda la liga, y McAdoo ganó el premio NBA Most Valuable Player después de una espectacular campaña individual. Lideró la liga en puntuación (34.5 ppp), total de puntos (2.831), minutos jugados (3.539), y rebotes totales (1.155), ocupando el cuarto lugar en dicha clasificación (14.1 rpp), también fue quinto en porcentaje de tiros de campo (.512), y sexto en tapones (2,12 por juego).
 
Buffalo se reunió con Washington en las semifinales de la Conferencia Este y jugaron al límite en una emocionante serie de siete juegos. Washington ganó el último partido y la serie, a pesar del monstruoso esfuerzo de McAdoo, que promedió 37.4 puntos y 13.4 rebotes en la postemporada.
 
A mediados de la temporada 1975-76, Sports Illustrated estaba llamando a McAdoo "el hombre más rápido, el mejor tirador y la más asombrosa máquina de anotación para jugar baloncesto". De acuerdo con la misma publicación, cuando se le dijo que su entrenador, Jack Ramsay, había dicho que McAdoo podría convertirse en el más grande de todos los tiempos, McAdoo (nunca conocido por su modestia) replicó: "Creo que ya soy el mejor". De hecho, McAdoo ganó un tercer título consecutivo en anotación, con un promedio de 31.1 puntos por partido. Bill Russell , entonces entrenador del Seattle SuperSonics, dijo a una publicación de Buffalo: "Es el mejor tirador de todos los tiempos".

McAdoo hizo su contribución más duradera al desarrollo estratégico del juego, como el primer hombre grande que tiraba regularmente del exterior. En sus primeras cuatro temporadas, casi la mitad de sus tiros salieron de fuera de la zona, una nueva estrategia deslumbrante para un pívot. Y en la mitad de sus 14 temporadas de la NBA, lanzó por encima del 50% de acierto.
 
Buffalo volvió a hacer otra temporada regular fuerte en 1975-76, terminando el segundo detrás de Boston en la división atlántica, con un expediente de 46-36. En la postemporada, McAdoo llevó a los Bravos a su primera victoria en la serie de playoffs, un triunfo de primera ronda sobre Filadelfia. Buffalo perdió ante los Celtics en las semifinales de la conferencia.
 
Pero los problemas que perseguirían a McAdoo durante el resto de los años setenta ya se estaban produciendo. Extremadamente sensible a las críticas, especialmente por su percepción de falta de habilidades defensivas, la manera retraída de McAdoo le ganó pocos amigos en los medios de comunicación o en Buffalo. Se quejó de no tener suficiente atención nacional en una ciudad invernal donde, una vez tristemente notó, los niños jugaban al hockey, no al baloncesto, en las calles.
 
A mediados de la temporada 1975-76 McAdoo pidió ser excusado de un juego debido a problemas de espalda. Cuando el dueño de Búfalo, Paul Snyder, exigió que su estrella viese a un segundo doctor, McAdoo lo rechazó, por lo que fue castigado. Aunque la suspensión sólo duró un juego, el incidente irritó a ambos lados y enfrió la relación.
 
La temporada siguiente, McAdoo estaba en el último año de su contrato. Snyder, poco dispuesto a cumplir con el dinero que McAdoo exigía, o perderlo en la agencia libre después de la temporada, lo cambió a mediados de año a los Knicks de Nueva York, a cambio de John Gianelli y dinero en efectivo.

Aunque McAdoo todavía terminó la temporada 1976-77 ocupando el quinto lugar en la liga en anotación (25.8 ppp), el movimiento a Nueva York no fue feliz. Los Knicks estaban llenos de enfrentamientos internos durante el mandato de McAdoo. La rivalidad entre McAdoo y su compañero de equipo Spencer Haywood fue particularmente intensa. Aunque McAdoo terminó tercero en la liga en anotación en 1977-78 (26.5 ppp), los Knicks lo cambiaron a mediados de la siguiente temporada a Boston por Tom Barker y tres selecciones de draft de primera ronda.
 
McAdoo se enteró del oficio leyendo un periódico. También lo hizo el director general de Boston, Red Auerbach, y el entrenador Dave Cowens , que no había sido consultado por el propietario de los Celtics, John Brown, y se resintió de ello. McAdoo se sintió incómodo con todo este proceso, y a pesar de terminar la campaña de 1978-79 promediando 24.8 ppp, los Celtics lo despacharon a los Pistons de Detroit, como compensación por la firma del agente libre ML Carr.
 
Los dos años de McAdoo en Detroit resultaron ser un sube y baja. Los Pistons estaban en agitación, y McAdoo sufrió una serie de lesiones. En 1980-81, jugó sólo seis partidos para los Pistons, quienes finalmente renunciaron a él. Los Nets de Nueva Jersey lo contrataron a finales de la temporada y apareció en 10 partidos. Pero él y los Nets no pudieron ponerse de acuerdo en un contrato para 1981-1982, y en medio de susurros de "malintencionador" y "perturbador", la brillante carrera de McAdoo parecía desaparecer.
 
El destino, sin embargo, intervino en forma de regalo de Navidad. Una lesión de Mitch Kupchak, pívot reserva de Los Angeles Lakers, obligó al club a buscar un segundo hombre grande. En la víspera de Navidad de 1981, los Lakers sorprendieron a McAdoo y a la mayoría de los observadores, al adquirir sus derechos de los Nets por dinero en efectivo y una selección de draft de segunda ronda.
 
El movimiento, ampliamente cuestionado en ese momento, valió la pena tanto para el jugador como para el equipo. McAdoo descubrió que podría prosperar en el papel de sustituto, y los Lakers utilizaron sus contribuciones desde el banquillo para ganar el Campeonato de la NBA de 1982.

"En cada lugar que fui, se suponía que debía ser el salvador de la franquicia", recordó McAdoo de sus infelices peregrinaciones. "Una gran presión fue con eso. Se suponía que debía meter todos los puntos y coger todos los rebotes, estaba cansado de perder y cansado de ser cambiado".
 
Con el foco de atención lejos de él, McAdoo floreció como un Laker. En 1982-83 promedió 15.0 ppp, aunque pasó 32 juegos fuera por una lesión en el dedo del pie. Los Lakers llegaron a la final de la NBA de nuevo, pero fueron derrotados en cuatro partidos por un poderoso equipo de Philadelphia 76ers.
 
En 1983-84 McAdoo promedió 13.1 puntos, a pesar de que jugó menos de 21 minutos por partido. Los Lakers arrasaron durante la temporada regular y los playoffs, enfrentándose a los Celtics de Boston en las Finales de la NBA. En una clásica serie de siete juegos, los Celtics prevalecieron, a pesar de los 14.0 ppp de McAdoo en la postemporada.
 
Los Angeles regresó a las Finales en 1985, por cuarta vez en las cuatro temporadas de McAdoo en los Lakers. Esta vez el club no sería derrotado, exigiendo venganza contra los Celtics en seis partidos. McAdoo promedió 10.5 ppp durante la temporada regular y 11.4 en los playoffs.
 
Sin embargo, le aguardaba más decepción. A pesar de su papel en dos campeonatos, los Lakers optaron por rejuvenecer su banquillo para la temporada 1985-86 y no ejercitaron un último año opcional en el contrato de McAdoo. Pasó el verano y el otoño de 1985 negociando un acuerdo con los 76ers, quienes finalmente lo firmaron para la segunda mitad de la temporada. Promedió 10.1 puntos en 29 partidos, pero nuevamente se encontró sin contrato al terminar la temporada.
 
Insatisfecho con la mejor oferta de Filadelfia y aún no listo para retirarse, McAdoo firmó para jugar con el Tracer Milan de la Liga Italiana. En Italia, McAdoo agregó otro acto a su carrera no convencional. En su primer año en Europa, a la edad de 35 años, llevó al Milan al Campeonato de Italia y de Europa, promediando 26,1 puntos y 10,2 rebotes. En total, jugó siete años en Italia para Milán, Forli y Fabriano, terminando con unos promedios en la liga italiana de 26.6 puntos y 8.7 rebotes por partido. McAdoo se retiró en 1992 a los 41 años.

 




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