lunes, 14 de agosto de 2017

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "Una mente privilegiada"

Jerry Lucas convivió con la leyenda de su nombre casi desde sus inicios. Incluso antes de llevar a su escuela al título estatal, a la edad de 15 años se convirtió en un mito de los playgrounds de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel hombretón de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.

Hasta 150 universidades se pelearon por sus servicios, pero prefirió quedarse cerca de casa y eligió Ohio State. Llevó a su universidad a tres finales estatales consecutivas, ganando el título en 1960. En sus tres años fue elegido en el mejor quinteto del país. Promedió 24,3 puntos y 17,2 rebotes. Ohio State retiró por primera vez una camiseta, la del número 11 de Lucas. En 1999, la prestigiosa revista deportiva Sport Illustrated lo incluyó en el mejor quinteto universitario del siglo XX.

Como amateur, defendió los colores de su selección en los Juegos Olímpicos de Roma en 1960, consiguiendo el oro, acompañado de ilustres como Jerry West, Oscar Robertson o Walt Bellamy.

Fue elegido en la sexta posición del draft de 1962 por los Cincinnati Royals, pero decidió firmar por los Cleveland Pipers, de la ABL. Su debut con los Royals se produjo en 1963...y no decepcionó. Acabó su primera temporada en la NBA con unos promedios de 17,7 puntos y 17,4 rebotes por partido (tercero por detrás de Chamberlain y Russell). Fue seleccionado como titular para el All Star y ganó el trofeo de Rookie del Año.

Al año siguiente, Lucas se convirtió en una estrella de pleno derecho. Promedió 21.4 puntos y 20.0 rebotes en 1964-65, convirtiéndose en el tercer jugador en la historia de la NBA en promediar "20 y 20" en una temporada. Anotó 25 puntos y agarró 10 rebotes en el All Star de 1965, llevando al Este a la victoria por 124-123 y ganando el premio de MVP del partido. Lucas también fue seleccionado para el "All-NBA First Team" por primera vez en su carrera.

En la temporada 1965-66, Lucas alcanzó nuevamente la marca de 20 puntos y 20 rebotes. Promedió 21.1 rebotes y 21.5 puntos. Fue de nuevo All-Star y obtuvo una segunda selección consecutiva al "All-NBA First Team".

Lucas continuó registrando grandes números, pero aparte del All-Star Oscar Robertson, los Royals nunca presentaron un elenco lo suficientemente fuerte como para competir por el campeonato.

Antes del comienzo de la temporada 1969-70, Jerry Lucas es traspasado a los Warriors. Después de completar dos buenos años en el equipo, en 1971 regresa a la conferencia Este de la mano de los New York Knicks.

En los Knicks se le presentó la oportunidad que estaba esperando. Supliendo a un lesionado Willis Reed en el centro de la zona, promedió unos increíbles 16,7 puntos, 13,1 rebotes y 4,1 asistencias. Su papel fue clave para ayudar a los Knicks a llegar a la final de la NBA de 1972, que finalmente ganarían los Lakers en cinco partidos.

La temporada siguiente, Willis Reed regresó a la alineación titular y Jerry Lucas, como reserva, no pudo alcanzar los dobles dígitos en puntos y rebotes por primera vez en su carrera. Se quedó en 9,9 puntos y 7,2 rebotes. Pero su papel fue clave para que los Knicks vengasen la derrota en la final del año anterior ante los Lakers, y esta vez vencieron a los angelinos por 4-1.

Lucas se retiró al final de la temporada 1973-74, acumulando 14.053 puntos (17 de media por encuentro), 12.942 rebotes (15,6 rpp) y 2.730 asistencias (3,3 app). Fue elegido Rookie del año en el 64, tres veces miembro del primer equipo de la liga y dos del segundo, siete veces All Star, siendo MVP del mismo en 1965, y campeón de la NBA en el 73.


Aunque no era tan grande como los "Goliats" que habían en la liga, Lucas era un jugador muy completo, un gran trabajador y un guerrero de los tableros. A pesar de sus 2,03 de estatura, acabó con el cuarto mejor promedio reboteador de la historia, por detrás de Chamberlain, Russell y Pettit.

Lucas tiene la rara distinción de ganar campeonatos en todos los niveles en los que ha competido (en la escuela secundaria, la universidad y los profesionales). Incluso fue miembro del equipo olímpico de baloncesto de 1960 que ganó una medalla de oro en Roma.

Una de las características más curiosas de Jerry Lucas era su capacidad innata para memorizar todo tipo de cosas. Solía divertir a sus compañeros con su habilidad mnemónica y afinidad con los números, pero su ambición era convertirse en un artista profesional y creó un show televisivo llamado "The Jerry Lucas Super Kids Day Magic Jamboree", que contaba con juegos de palabras educativos, rompecabezas de números y trucos de magia.

A principios de los 70, puso su memoria a prueba cuando apareció en la televisión y sorprendió a una audiencia nacional con su capacidad de memorizar las primeras 500 páginas del directorio telefónico de Manhattan. Después de la jubilación, Lucas logró el éxito cuando fue coautor de The Memory Book, un bestseller que vendió más de dos millones de copias. A finales de 1980, estableció Lucas Learning Inc., una compañía educativa que publicó materiales de memoria y aprendizaje para niños. Lucas ha escrito más de 30 libros sobre el tema.




Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.
A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor.
A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor.
A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor.
A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.
Jerry Lucas convivió con la leyenda de su nombre casi desde sus inicios. A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.
Jerry Lucas convivió con la leyenda de su nombre casi desde sus inicios. A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.
Jerry Lucas convivió con la leyenda de su nombre casi desde sus inicios. A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.
Jerry Lucas convivió con la leyenda de su nombre casi desde sus inicios. A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.
Jerry Lucas convivió con la leyenda de su nombre casi desde sus inicios. A la edad de 15 años se convirtió en todo un mito de los 'playgrounds' de Ohio y sus partidos congregaban a nombres como Oscar Robertson a su alrededor. Aquel 'gigante' de 203 centímetros (ya medía eso con 13 años) comenzaba a forjar su historia en la calle, pero la gloria no llegaría hasta que pisara el parquet.

viernes, 11 de agosto de 2017

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "Tommy Gun"

Conocido por su estilo de juego duro, pero con un tiro excelente, Tom Heinsohn fue un engranaje vital en la dinastía de los Celtics de Boston de los años 1950 y 1960. Elegido como novato del año en 1957, ayudó a los Celtics a ganar ocho títulos de la NBA, fue nombrado en el All-NBA First Team cuatro años y fue All-Star seis veces.

Promedió 18.6 puntos y 8,8 rebotes en 654 partidos de temporada regular. Fue un anotador versátil, pero a menudo fue eclipsado por compañeros de equipo tan ilustres como Bob Cousy , Bill Sharman y Bill Russell . Después de retirarse en 1965, Heinsohn entrenó a los Celtics y los llevó a conseguir otros dos campeonatos de la NBA (1974 y 76).

Después de estudiar en Holy Cross (igual que Bob Cousy) y ser nombrado para casi todos los equipos All American, los Celtics reclamaron a Heinsohn como una selección territorial en el Draft de la NBA de 1956, el mismo año en que el entrenador Boston, Red Auerbach, trabajó un acuerdo con los St. Louis Hawks por los derechos de un novato llamado Bill Russell.


Heinsohn tuvo un año de novato sensacional con los Celtics. Era un alero delgado, pero resistente y con una agilidad excepcional, que anotó un promedio de 16.2 ppp y jugó casi 30 minutos por partido. Su tiro en suspensión tenía una trayectoria plana, que hacía que la bola pareciese que estuviera unida a una cuerda. Russell se perdió los primeros 24 partidos de la temporada 1956-57, mientras ayudaba a los Estados Unidos a ganar una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1956 en Melbourne, Australia, por lo que Heinsohn tomó la delantera en la carrera por el NBA Rookie of the Year Award.

Los dos recién llegados a Boston, combinados con el legendario dúo de backcourt formado por Sharman y Cousy, hicieron que Los Celtics avanzaron a las Finales de la NBA de 1957, en las que se enfrentaron a los Halcones de San Luis, liderados por Bob Pettit. La serie fue decidida en un memorable séptimo partido. Los 37 puntos y 23 rebotes de Heinsohn ayudaron a los Celtics a obtener una emocionante victoria por 125-123, tras dos prórrogas, que le valió a Boston su primer Campeonato de la NBA.

La dinastía de Boston ya estaba en camino, y durante la mayor parte de la próxima década los Celtics dominarían el baloncesto profesional como pocos equipos de cualquier deporte lo han hecho. Boston ganó siete campeonatos consecutivos, desde 1959 hasta 1965, con Heinsohn en sus filas.

Si había alguna queja sobre la obra de Heinsohn, era que a veces tiraba demasiado. No en vano, fue apodado "Tommy Gun" por sus compañeros de equipo. Pero en palabras de Bob Cousy... "Seguro, él toma algunas malas decisiones de vez en cuando, puede hacer cinco tiros miserables que te hacen enfermar, pero a largo plazo, acertará otras cinco o seis fundamentales que te harán ganar el partido".




lunes, 7 de agosto de 2017

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "El Bombardero de Baton Rouge"

Bob Pettit revolucionó la posición de "4" en el baloncesto. Debido a su habilidad anotadora y reboteadora, es considerado el predecesor de Jerry Lucas, Elvin Hayes, Bob McAdoo, Kevin McHale, Charles Barkley, Karl Malone, Tim Duncan, Kevin Garnett, Dirk Nowitzki y de todos los grandes jugadores en la posición de ala-pívot que han llegado después.

La carrera de Pettit tuvo un comienzo muy humilde. En el instituto de Baton Rouge fue cortado del equipo de baloncesto tanto en freshman (estudiante de primer año), como en sophomores (de segundo año). Pero en su tercer año ya era titular en el equipo y en su año senior lideró a Baton Rouge a su primer Campeonato Estatal en más de 20 años.

Tras el instituto, Pettit aceptó una beca para jugar en la Universidad de Louisiana State. Durante sus tres años allí, promedió 27,8 puntos por partido, fue en tres ocasiones seleccionado en el mejor quinteto de la Conferencia Suroeste, y dos veces All-American.

En 1954, Milwaukee Hawks seleccionó a Pettit con el nº2 de la primera ronda del Draft de la NBA. Su impacto en la NBA, fue inmediato, y ya el primer año se disparó a los 20.8 puntos y 13.8 rebotes, algo que le dio el título de rookie del año. Tras esa temporada, los Hawks se mudaron a St. Louis. Al año siguiente, Pettit ganó su primer título de máximo anotador de la competición con un promedio de 25.7 puntos por encuentro, liderando también la liga en rebotes con un promedio de 16.2. También fue nombrado MVP del All-Star Game tras anotar 20 puntos, coger 24 rebotes y dar 7 asistencias. Además, fue nombrado como el MVP de la temporada. El primero de la historia, ya que ese año (1956) fue el primero en el que se otorgó este trofeo.

En 1957 St. Louis se presentó en la final ante los Celtics del novato Bill Russell. Nadie esperaba que los Hawks lucharan mucho contra Boston, que habían tenido el mejor récord de la liga regular. Pero presentaron batalla y llevaron la serie a un séptimo partido.

Ese séptimo partido fue un thriller que paraba el corazón. Uno de los juegos más emocionantes de la historia de las finales de la NBA, que además fue visto por una gran audiencia en la televisión nacional. Se trataba de un partido estrechamente jugado, con los Celtics tomando el mando y los Halcones luchando. St. Louis llegaba dos puntos abajo en los segundos finales, pero Pettit metió un par de tiros libres para enviar el encuentro a la prórroga. En el tiempo extra, otra canasta de los Hawks, con el tiempo expirando, llevaba el partido a una segunda prórroga. Con sólo unos segundos para la finalización del partido, Boston vencía por 125-123, Pettit tuvo el lanzamiento para empatar, pero el balón no entró. A pesar de ello, Bob Pettit acabó la serie promediando 29,8 puntos y 16,8 rebotes.

Al año siguiente, Pettit regresó con energías renovadas, y acabó la temporada promediando 24,6 puntos y 17,4 rebotes por partido. Ese año fue de nuevo MVP del All Star al conseguir 28 puntos y 26 rebotes. En los playoffs volvieron a cruzarse con los Celtics en la final, pero esta vez los Hawks se hicieron con el título en seis partidos, vengando la derrota del año anterior. En el sexto y último encuentro, Pettit anotó la friolera de 50 puntos. En ese año aún no existía el premio de MVP para el mejor jugador de la final, pero se puede decir que él fue el MVP oficioso de las mismas.

San Luis terminó en la parte superior de la División Oeste en cada una de las siguientes tres temporadas. En 1959, Pettit fue nombrado Jugador Más Valioso de la NBA por segunda vez en su carrera, después de liderar la liga en anotación (29.2 ppp) y quedar segundo en rebotes (16.4 rpp). Él siguió con números similares en los años siguientes.

A pesar de la incesante producción de Pettit, los Hawks no pudieron recuperar el título de la liga durante esos años. Perdieron la oportunidad de repetir como campeones en 1959, cuando los Lakers los derrotaron en las finales de la División Oeste. En 1960, St. Louis desafió a Boston en las Finales una vez más, pero perdió la serie en siete juegos. Los Hawks y los Celtics jugaron por el campeonato por cuarta vez en cinco años en 1961, y Boston ganó esa serie en cinco encuentros.

En la temporada 1961-62, Pettit tuvo la mejor temporada de su carrera a nivel individual, al promediar unos estratosféricos 31,1 puntos y 18,7 rebotes.

Bob Pettit decide poner punto y final a su carrera en 1965, después de que una lesión de rodilla le impidiese rendir al cien por cien durante esa campaña. Se retiró habiendo acumulado 20.880 puntos (26.4 ppp), el más anotador en la NBA en ese momento. Nunca promedió menos de 20 puntos, ni se perdió un partido de All Stars en ninguna de sus 11 temporadas. Sus totales de rebotes (12.849) no fueron menos impresionantes: nunca cayó por debajo de los 12 rebotes por partido en una temporada y su promedio fue de 16,2. Sigue siendo el tercero mejor en la historia de la liga, detrás de Chamberlain y Russell.

Su palmarés abarca el premio a rookie del año en 1955, dos trofeos de MVP de la temporada (1956, 59), una vez campeón de la NBA (1958), cuatro veces MVP del All Star Game (1956, 58, 59, 62), diez veces elegido en el mejor quinteto de la NBA y una vez en el segundo, máximo anotador en 1956 y 1959 y máximo reboteador en 1956.

La verdad es que sus números son simplemente escandalosos, se trataba de un jugador prácticamente imparable, muy elegante en su juego, muy agresivo, con buena mano, tanto desde la media, como la larga distancia, pero a la vez, capaz de jugar de espaldas. A todo eso, unía una capacidad tremenda para crearse sus propias canastas, siendo capaz de botar el balón con calidad y romper a sus rivales desde el dribling, a lo que unía un talento innato para coger rebotes (en 1960-61 promedio más de 20 rebotes, en concreto 20.3 rebotes por noche, algo que sólo han logrado 5 jugadores en la historia de la NBA: Chamberlain, Bill Russell, Nate Thurmond, Jerry Lucas y evidentemente, el propio Bob Pettit).



viernes, 4 de agosto de 2017

Top 20 NBA (Ala-Pívots): "El puente entre el viejo y el nuevo baloncesto"

Dolph Schayes fue una de las primeras superestrellas del baloncesto profesional, un gran tirador y un reboteadtsor superior, cuya carrera se extendió desde el año inaugural de la NBA, al surgimiento de baloncesto como una importante atracción deportiva. Mucha gente considera a Schayes como el enlace entre el viejo juego y el nuevo.

Schayes, nacido en el Bronx en 1928, estudió en la Universidad de Nueva York, con la que disputó la final de la NCAA de 1945. Tras graduarse en 1948, fue elegido por los Knicks de Nueva York de la BAA (1ª ronda; 4º selección global), y por los Tri-Cities Blackhawks en la NBL. Las dos ligas profesionales que rivalizaban en EEUU por ese entonces. Los Blackhawks cambiaron sus derechos a los nacionales de Syracuse, que luego le ofreció un contrato por valor de 7,500 $, 2.500 más que los Knicks. "Me di cuenta de que 2,500 $ era mucho dinero, y el baloncesto profesional podría no tener una larga vida", dijo Schayes. "Así que pensé que tomaría la mejor oferta."

Schayes jugó una temporada en la NBL y fue nombrado novato del año. La temporada siguiente (1949-50), los Nacionales se trasladaron a la recién formada Asociación Nacional de Baloncesto (NBA) como parte de la fusión entre la BAA y la NBL. Esa misma temporada, Schayes lograba un promedio de 16,8 puntos (siendo el primero de 12 años consecutivos en los que lideró a su equipo en anotación) y los Syracuse Nationals disputaban su primera final ante los, intratables por entonces, Minneapolis Lakers de George Mikan. Final que perderían en seis partidos.

En la temporada 1950-51, la primera en la que se contabilizan los rebotes, Schayes acaba líder de esta clasificación con un promedio de 16,4 por encuentro y juega el primero de sus 12 All Star Game. También es incluido en el Primer Equipo de la NBA ese mismo año.

Schayes volvió a acariciar el título de campeón en la temporada 1953-54, pero una vez más, sus Nationals cayeron derrotados ante los Lakers en siete juegos. Ese año sus promedios fueron de 17.1 ppp y 12.1 rpp.

A Schayes, la oportunidad de ganar el campeonato le vino al año siguiente. La retirada de George Mikan en los Lakers daba más opciones al resto de los equipos. Así, Syracuse Nationals se enfrentó esta vez a Fort Wayne Pistons. La eliminatoria se convirtió en una batalla a siete partidos, con cuatro de ellos decididos por cuatro o menos puntos y ninguno con un margen de victoria más grande de siete puntos. El último de ellos, acabó decantando la victoria para los Nationals por 92-91, lo que sería el primer (y único) campeonato de Dolph Schayes en toda su carrera.

La puntuación en la liga aumentó a lo largo de los años 50 y principios de los 60 con la llegada del reloj de posesión y una sucesión de estrellas ofensivas: Bob Pettit , Jack Twyman, Wilt Chamberlain , Elgin Baylor y Oscar Robertson . El nombre de Schayes era también un habitual en la lista de los mejores anotadores.
 
Schayes anotó 20.4 ppp en 1955-56, ocupando el quinto lugar en la liga; 22,5 en 1956-57, tercero; 24.9 en 1957-58, segundo; 21,3 en 1958-59, sexto; 22,5 en 1959-60, séptimo; y 23,6 en 1960-61, sexto. Schayes se clasificó a menudo entre los líderes de la liga en tiros libres, y lideró a los Nacionales en rebotes 10 de 11 años, promediando dobles figuras en cada una de esas 11 estaciones. De hecho, promedió un doble doble durante una década.

Lo que impidió a Schayes convertirse en un icono del baloncesto durante su época fue, en parte, la presencia dominante de los Celtics de Boston, que ganaron 7 campeonatos en las últimas 8 temporadas de Schayes, de 1957 a 1964. Sin embargo, los Nacionales siguieron siendo competitivos con Schayes en el equipo. Después de ganar el campeonato en 1955, Syracuse alcanzó las finales de la división del Este en 1956, 1957, 1959 y 1961 (perdiendo contra los Celtics en tres de esos cinco viajes).

Para la temporada 1963-64, los nuevos propietarios de Syracuse trasladaron el equipo a Filadelfia, donde se transformaron en los 76ers. Schayes se convirtió en jugador-entrenador, y apareció en 24 juegos promediando 5.6 puntos. El equipo terminó 34-46 y perdió en la primera ronda de los playoffs. Colgó sus zapatillas para siempre después de la temporada.
 
Schayes se retiró con 19.249 puntos en su carrera, 18,2 ppp de media, así como 12,1 rpp y 3,1 app, habiendo jugado 1.059 partidos (récord de la NBA en ese momento). Formó parte del All-NBA First Team seis veces y el All-NBA Second Team otras seis. Además fue 12 veces All Star.

Después de su retiro como jugador, Schayes se quedó como entrenador de los Sixers por dos temporadas más. En 1965-66, guió al club a un registro de 55-25 y fue nombrado Entrenador del Año. Fue la primera temporada completa de Wilt Chamberlain con el equipo, aunque no le sirvió para ganar el campeonato, ya que Boston los eliminó en la Final de Conferencia.

Una cosa curiosa de Dolph Schayes es que era ambidiestro. En palabras de su ex compañero en los Nationals, Al Bianchi: "La gente recuerda los largos tiros de Dolph, pero lo que lo hizo grande fue que podía disparar con una sola mano, y hacerlo con cualquier mano. Su izquierda era tan buena como su derecha".







miércoles, 25 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (El Gladiador)

Alonzo Mourning era un cinco que destacaba principalmente por su potencia física, era toda una bestia de la naturaleza, cuyos 2,08 de altura y 118 kg. de peso le ayudaron a ser uno de los pívots más dominantes de su época. No hace falta decir que fue uno de los mejores defensores de la liga durante toda su carrera. Gracias a su físico consiguió ser un gran reboteador en ambos aros, aunque su especialidad defensiva fueron los tapones. Fue un maestro del gorro, no se arrugaba ante nadie, lo que le hacía estar siempre en los lugares privilegiados en la lista de taponadores. Pero no todo era un gran físico y una buena defensa, Mourning era un jugador no exento de calidad con la pelota, poseía un buen medio gancho cerca del aro, buenos movimientos de espaldas y un más que aceptable tiro de cinco metros, también tenía buena muñeca desde el tiro libre, estando siempre en torno al 70% de acierto. Además, destacaba por su potencia a la hora de finalizar machacando el aro, podía jugar un uno contra uno de cara ya que tenía un buen cambio de ritmo y habilidad para hacerlo (al menos en sus primeros años), en definitiva, un arma bastante fiable también en ataque. Para muestra están todas las temporadas que terminó promediando más de 20 puntos por noche. En conclusión, habilidades tanto defensivas como ofensivas que le convirtieron en un jugador a tener en cuenta en la NBA.

"Zo" (como era conocido), estudió en el instituto de Indian River, en Virginia. En su año junior, guió al equipo a un récord de 51 victorias consecutivas, haciéndose con el título del estado. Como senior, promedió 25 puntos, 15 rebotes y 12 tapones por partido, siendo elegido jugador del año.

Con posterioridad, jugó durante cuatro temporadas en la Universidad de Georgetown, durante las cuales promedió 16,7 puntos, 8,6 rebotes y 3,6 tapones por partido. Lideró la lista de los mejores taponadores en su segundo año, y en el último fue elegido All American.

Como amateur, defendió los colores de la selección de EEUU en el Mundial de Argentina de 1990, obteniendo el bronce, y en los Juegos de la Buena Voluntad de Seattle, el mismo año, obteniendo la plata.

Fue elegido con el número 2 del Draft de la NBA de 1992 por los Charlotte Hornets, siendo uno de los componentes del mejor quinteto de rookies de ese año, con unos promedios de 21 puntos, 10,3 rebotes y 3,5 tapones, que no le bastaron para ser el Rookie del año, premio que recayó en Shaquille O'Neal, nº1 del mismo draft. En los playoffs de ese mismo año, promedió en los 9 partidos que disputó, 23,8 puntos, 9.9 rebotes y 3.4 tapones.

En la temporada 1994-95 , Mourning y su compañero Larry Johnson llevaron a los Hornets a una temporada de 50 victorias. Mourning ocupó el primer lugar en el equipo en anotación (21,3 ppp), rebotes (9.9 rpp), tiros bloqueados (2,92 por partido), y porcentaje de tiros de campo (51,9%), y jugó en el NBA All-Star Game de 1995 en el que anotó 10 Puntos y agarró 8 rebotes. Los Hornets perdieron en 4 juegos contra los Bulls de Chicago en la primera ronda de los playoffs, a pesar de que Mourning promedió 22 puntos, 13.3 rebotes y 3.3 tapones en la serie.

A comienzos de 1995, después de rechazar una oferta de extensión de contrato, los Hornets lo traspasaron a Miami. Mourning se convirtió en la pieza central de la Pat Riley (coach de los Heat), y en su primera temporada con el equipo promedió 23.2 puntos, 10.4 rebotes y 2.7 tapones por partido.


Al año siguiente, los Heat lograron un récord de franquicia con 61 victorias, segundo en la Conferencia Este tras los Chicago Bulls, y Mourning promedió 19,8 puntos, 9,9 rebotes y 2,9 tapones. En los playoffs, Miami derrotó a los Magic de Orlando en cinco partidos, y avanzó a las semifinales de conferencia ante los Knicks de Nueva York, donde la rivalidad entre los dos conjuntos se intensificó. Los Knicks tomaron una ventaja de 3-1 en la serie, pero a raíz de una pelea entre él y Charles Oakley, en el Juego 5, en el que múltiples suspensiones fueron dictadas, los Heat acabaron ganando la serie 4-3, avanzando a las Finales de la Conferencia Este, para enfrentarse a Chicago. Los intratables Bulls de la época no les dieron opción y finiquitron la eliminatoria por 4-1. 
 
La siguiente temporada, Mourning registró promedios similares, pero sólo jugó en 58 partidos, y Miami fue eliminado en la primera ronda por los Knicks, una serie en la que se suspendió a Mourning para el 5º y decisivo partido, debido a una pelea en la cancha con su ex compañero de equipo Larry Johnson. La imagen del entrenador de los Knicks, Jeff Van Gundy, colgándose de la pierna de Mourning en un intento de detenerlo ha pasado a la historia.
 
En la mini temporada de 1999, Mourning promedió 20,1 puntos, 11 rebotes y 3.9 tapones por partido. Miami ganó otro título de la División Atlántico y Mourning ganó el premio de Jugador Defensivo de la NBA, fue nombrado All-NBA First Team y terminó segundo, detrás de Karl Malone, en la votación al premio al Jugador Más Valioso de la NBA. A pesar de ser cabeza de serie, los Heat perdieron contra el octavo clasificado, New York Knicks, en primera ronda de playoffs.
 
La temporada siguiente, Mourning promedió 21.7 puntos por partido, 9.5 rebotes y 3.7 bloqueos por partido, y ganó su segundo Premio de Jugador Defensivo del Año consecutivo. Miami barrió a los Pistons de Detroit en la primera ronda de los playoffs. Los Heat se enfrentaron a Nueva York en la siguiente ronda, el cuarto año consecutivo en que los dos equipos se enfrentaron en la postemporada, y tomó una ventaja de 3-2 la serie, pero Nueva York ganó la serie en siete juegos.

Ese verano, Mourning ganó una medalla de oro con Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Sydney.

Antes del inicio de la temporada 2000-01, Mourning fue diagnosticado con glomeruloesclerosis focal y segmentaria, una enfermedad renal, que le obligó a perderse los primeros cinco meses de competición.
 
Al año siguiente, Mourning jugó en 75 partidos a pesar de su enfermedad renal, y fue seleccionado para jugar el NBA All-Star Game, en el que anotó 13 puntos. Promedió 15,7 puntos, 8,4 rebotes y 2,5 bloques por partido.
  
Un empeoramiento de su estado de salud, hizo que Mourning no jugase durante toda la temporada 2002-03, y su contrato no fue renovado por los Heat.

En 2003 firma un contrato de cuatro años con los New Jersey Nets. Pero en noviembre de ese mismo año, Mourning se retiró de la NBA debido a complicaciones de su enfermedad renal. El 19 de diciembre de ese año se sometió a un trasplante de riñón.

Regresó en la temporada 2004-05, pero no tuvo un papel significativo en el equipo y en diciembre es traspasado a Toronto Raptors. Negándose a jugar en Canadá, compra su libertad y regresa a Miami.

En Miami, debido a sus limitaciones físicas, su labor es la de reserva de Shaquille O'Neal, aunque a veces coincidan en pista. A pesar de jugar sólo 20 minutos por partido, Mourning promedia ese año 2,66 tapones por noche. En playoffs, Mourning tiene partidos sobresalientes, como los 21 puntos y 9 rebotes en sólo 16 minutos en pista ante los Nets, o los 14 puntos, 13 rebotes y 4 tapones ante los Wizards. En la final de la Conferencia Este, a pesar de los 3 tapones de promedio de Mourning, los Heat caen derrotados ante los Detroit Pistons.

Para la temporada 2005-2006, Mourning sigue siendo el estilete defensivo del equipo, y a pesar de su condición de reserva, vuelve a promediar 2,7 tapones por encuentro. En playoffs, Miami se deshace de Chicago y New Jersey antes de enfrentarse nuevamente a los Pistons en las finales de Conferencia, pero esta vez la victoria cae del lado de los Heat por 4-2. Miami avanza así a las Finales de la NBA por primera vez en su historia. Después de empezar perdiendo ante los Mavericks por 2-0, Miami ganó sus tres partidos en casa dirigidos por el espectacular juego de Dwyane Wade, y en el juego 6, en Dallas, Mourning salió del banco para anotar 8 puntos, con 6 rebotes y 5 tapones, para ayudar Miami a ganar su primer campeonato de la NBA.

Alonzo Mourning jugó dos temporadas más con los Heat, pero una lesión de rodilla precipitó su retirada al término de la temporada 2007-08. 

Dejó la competición con unos promedios de 17,1 puntos, 8,5 rebotes y 2,8 tapones en 838 partidos. Pero hay que destacar que sus promedios, antes de que se le detectase su problema de riñón, eran de 21 puntos, 10,1 rebotes y 3,1 tapones por partido. Fue campeón de la NBA en 2006, miembro del ALL-NBA First Team en 1999, ALL-NBA Second Team en 2000, Jugador Defensivo del Año en 1999 y 2000, miembro del primer equipo defensivo (1999, 2000), siete veces All Star (1994,95,96,97,00,01,02), líder en tapones en 1999 y 2000, equipo ideal de Rookies en 1993, medalla de bronce con la selección en el Mundial de 1990, medalla de oro en el Mundial de 1994 y medalla de oro en los JJOO de Sidney 2000.



 

sábado, 21 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots en la historia de la NBA (El Almirante)

David "El Almirante" Robinson fue una maravilla como jugador de baloncesto. Uno de los grandes pívots de la historia y una figura respetada fuera de la cancha. Un atleta de 2,16 de estatura, delgado, musculoso, rápido, fuerte y ágil que, durante 14 temporadas, hizo las delicias de los aficionados de este deporte.

Durante su época universitaria, Robinson jugó con el equipo de la Academia de la Marina en la NCAA. En sus cuatro años con la NAVY, promedió 21 puntos, 10,3 rebotes y 4 tapones por encuentro. Siendo nombrado All American y Jugador del Año de la NCAA en su última temporada.

En un movimiento arriesgado, los Spurs se hacen con sus derechos eligiéndolo con el número 1 del draft de 1987, aún sabiendo que no podría debutar con el equipo de San Antonio hasta dos años más tarde, debido a que debía cumplir dos años más de servicio en la Marina.

Según el plan, un licenciado Robinson entró en la NBA por la puerta grande en la temporada 1989-90. Promedió 24,3 puntos, 12,0 rebotes y 3,9 tapones, con un 53,1% de acierto en tiros de campo. San Antonio pasó de ganar 21 partidos el año anterior, a 56 victorias con Robinson en sus filas. Fue nombrado Rookie del Año, All Star y estuvo incluido en el segundo quinteto defensivo de la temporada.

Dentro de sus tres primeras temporadas, Robinson se estableció entre los mejores de la liga. Sus primeros logros incluyeron las selecciones del primer equipo de la NBA en 1991 y 1992, el primer equipo defensivo de la NBA en 1991 y el jugador defensivo de la NBA en 1992. 

Esa tercera temporada, su excelencia le llevó a convertirse en el tercer jugador en la historia de la NBA en clasificarse entre los 10 primeros de la liga en cinco categorías, uniéndose a Cliff Hagan (1959-1960) y Larry Bird (1985-1986). Robinson fue séptimo en anotación (23.2 ppp), cuarto en rebotes (12.2 rpp), primero en tapones (4.49 por juego), quinto en robos (2.32 por partido) y séptimo en porcentaje de tiros de campo (55,1%).

Después de la temporada, Robinson viajó a Barcelona con el Dream Team, una espectacular colección de estrellas de la NBA, como Michael Jordan , Magic Johnson y Bird, que iría a ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de 1992.

El juego de Robinson estaba en su mejor momento en la cancha. Corría como si no midiera 2,16, agarraba un rebote defensivo, salía disparado y terminaba con un mate autoritario. Y en el ataque estático, desarrolló un tiro suave a media distancia más que efectivo. Ya reconocido como uno de los mejores jugadores de la liga, lo mejor estaba por venir en 1993-94 y más allá. 

En esa temporada, Robinson se convirtió en el cuarto jugador en la historia de la NBA en registrar un cuádruple doble. Contra los Detroit Pistons, en una victoria por 115-96, obtuvo 34 puntos, 10 rebotes, 10 asistencias y 10 tiros bloqueados. También hizo historia con su explosión de 71 puntos contra los Clippers de Los Angeles, el último día de la temporada, para ganar el título de anotación de la NBA con 29.8 puntos de promedio ante el pívot de Orlando Magic, Shaquille O'Neal (29.3 ppp). Esos 71 puntos, hicieron que Robinson fuese el cuarto jugador en anotar 70 puntos en un partido de la NBA, uniéndose a Wilt Chamberlain , Elgin Baylor y David Thompson.

El siguiente año, 1994-95, Robinson tuvo otra gran temporada. Ganó el Premio de Jugador Más Valioso de la NBA y colocó números de 27.6 puntos, 10.8 rebotes, 2.9 asistencias, 3.23 tapones y 1.65 robos por partido, mientras guiaba a los Spurs a la mejor marca de la temporada con 62-20. Pero en las finales de Conferencia ante los Rockets, a pesar de los 23.8 puntos, 11.3 rebotes y 2.1 tapones de Robinson, un motivadísimo Hakeem Olajuwon, hacía unos extraordinarios promedios de 35.3 puntos, 12.5 rebotes y 4.1 tapones y liquidaba la serie en seis juegos.

En 1997, la elección de Tim Duncan en el draft por parte de los Spurs, traería consigo nuevas alegrías para el bueno de Robinson y la franquicia.

Como si fuera una nueva versión de la Torres Gemelas, Robinson y Duncan dominaron la temporada de 1999 y liquidaron a los New York Knicks por 4-1, en sus primeras finales de la NBA. San Antonio se convertía en el primer equipo procedente de la ABA en ganar un campeonato.

Durante las siguientes tres temporadas, los Lakers, liderados por O'Neal y Kobe Bryant, reinarían como campeones de la NBA, pero el destino le guardaba una recompensa a David Robinson la temporada de su despedida. Los Spurs se deshicieron de los Lakers en playoffs y pudieron disputar sus segundas finales. Los New Jersey Nets, de Jason Kidd, sucumbieron en seis partidos, y así, un veterano Robinson, pudo hacerse con su segundo anillo de campeón. Promedió en esas finales 10,8 puntos, 7,3 rebotes, 1,83 tapones y 1,17 robos por partido.

Los promedios en su carrera son de 21,1 puntos, 10,7 rebotes, 3,0 tapones y 2,5 asistencias por partido. Dos veces campeón de la NBA (1999, 2003), MVP de la NBA (1995), incluido en el primer quinteto de la liga cuatro veces (1991, 92, 95, 96), primer quinteto defensivo otras cuatro (1991, 92, 95, 96), jugador defensivo del año (1992), novato del año (1990), máximo anotador de la NBA (1994), máximo reboteador de la NBA (1991), máximo taponador (1992), diez veces All Star...

Disputó con el combinado nacional de su país, los Juegos Olímpicos de 1988 (bronce), 1992 (oro) y 1996 (oro), el Mundial de 1986 (oro), los Juegos Panamericanos de 1987 (bronce) y el FIBA Américas de 1992 (oro).



domingo, 15 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (La esperanza de la Gran Manzana)

La historia de "Pat", como era conocido por todos durante su época de jugador, es una historia marcada por el honor, el orgullo, la pasión y el trabajo. Pasemos a hablar de la vida de uno de los mejores pívots de la historia, perteneciente, por desgracia (y casi injustamente), a ese "maldito" club de grandes jugadores sin anillo de campeón NBA.

Patrick Aloysius Ewing nació un 5 de Agosto de 1962 en Kingston, la capital de Jamaica. Llegó a Estados Unidos en 1975, y tras estudiar en el instituto Cambridge, en Massachusetts, ingresó en la Universidad de Georgetown. En su primer año allí, guió a los suyos a la final de la NCAA de 1982. Final que perderían a manos de la North Carolina de Michael Jordan y James Worthy. En la temporada 1983-84, Ewing y Georgetown lograron el título venciendo en la final a la Universidad de Houston, liderada por Akeem Olajuwon. Ese mismo verano, se proclamaba campeón olímpico en los Juegos de Los Angeles'84. En su año senior (1984-85), Georgetown fue colocada número uno en el ránking de universidades de la nación, y amplio favorito para hacerse con el título nuevamente, pero sorprendentemente cayeron en la final de la NCAA contra Villanova Wildcats por un ajustado 66-64. Ewing fue uno de los mejores jugadores universitarios de su época, alcanzando los Hoyas la final del campeonato nacional en tres de los cuatro años que formó parte de Georgetown. Fue nombrado en el primer equipo del All-American en 1983, 1984 y 1985.

El conocido Pat O' Brien, gran personalidad en la radio y la televisión en los EEUU, definió de esta curiosa manera la llegada del "gigante jamaicano" a la Gran Liga: "Hemos tenido la era Mikan; hemos tenido la era Russell; hemos tenido la era Kareem... y ahora llega la era Ewing".

Fue elegido en la primera posición del Draft de la NBA de 1985 por New York Knicks, firmando un contrato estratosférico para un rookie. No defraudó, y en su primera temporada promedió 20 puntos, 9 rebotes y 2 tapones por partido, lo que le hizo ser considerado Rookie del Año.

En los años sucesivos, Ewing se convirtió en el auténtico "Rey de Nueva York", pero a pesar de sus enormes números, el equipo no acababa de dar el salto definitivo. Con la llegada de Pat Riley al banquillo, a comienzos de la temporada 1991-92, los Knicks y Ewing parecieron alcanzar un altísimo nivel. Con unas bases sólidas sentadas en los 4 años anteriores, en 1992 harían su 1ª proeza: se "plantarían" en las Semifinales de Conferencia ante los Chicago Bulls de un inhumano Michael Jordan. En el 1º encuentro, Ewing estaría simplemente inmenso, con 34 puntos, 16 rebotes y 6 tapones, y en el 6º partido, perdían 3-2 en la eliminatoria, y su tobillo estaba K.O. Aún así, jugó y luchó cual titán y sus Knicks vencieron, con 27 puntos suyos, recordando a la proeza en años anteriores de otra estrella del equipo, Willis Reed, con todo el público coreando su nombre, pero finalmente los Bulls vencerían en el séptimo encuentro.

Ese mismo año, formaría parte del "Dream Team" que disputaría los JJOO de Barcelona'92, en compañía de Michael Jordan, Larry Bird y Magic Johnson, entre otras estrellas.

En 1993... más de lo mismo: Patrick Ewing comenzaba a tener pesadillas con Michael Jordan y sus Chicago Bulls. Llegarían hasta Finales de Conferencia, y se las volverían a ver ante ellos, con idéntico resultado: victoria de los de Chicago. La eliminatoria comenzó con 2 victorias de los Knicks, pero los Bulls ganarían los cuatro siguientes. Aquella temporada los Knicks obtuvieron el mejor récord de la Conferencia Este, con 60 victorias y sólo 22 derrotas.

Para la temporada 1993-94, los New York Knicks eran los grandes favoritos. Con la marcha de Michael Jordan, Patrick Ewing no dudaría en señalar a sus Knicks como los grandes candidatos al título. En Semifinales de Conferencia, volverían a vérselas contra los Bulls (esta vez con Scottie Pippen como estrella), pero esta vez ganarían los Knicks en siete partidos, para vérselas en la siguiente ronda con los Indiana Pacers de Reggie Miller, a los que vencerían por 4-3, consiguiendo llegar a las finales de 1994, donde los Rockets de Olajuwon levantaron un 3 a 2 a favor de los Knicks para conseguir ganar el anillo por 4 a 3.

Durante las siguientes cuatro temporadas, Ewing promedió no menos de 20.8 ppp, pero los Knicks perdieron en semifinales de la Conferencia Este, de manera sucesiva, frente a los Pacers, Bulls, Miami Heat (ahora entrenados por Riley) y finalmente los Pacers nuevamente.

Ewing devolvió a los Knicks a las Finales de la NBA en 1999, pero se tuvo que perder la parte final de los playoffs debido a una lesión del tendón de Aquiles, y contribuyó a que los Knicks perdieran las Finales por un claro 4-1 ante San Antonio Spurs.

En su última temporada como Knick (1999-00), los de Nueva York consiguieron llegar una vez más a las finales de Conferencia, pero no pudieron hacer nada contra los Pacers. Ewing terminó su carrera en la Gran Manzana con un récord de 1.039 partidos jugados con el uniforme de los Knicks (el único jugador en estar en más de 1.000 partidos con ese equipo).

En el año 2000, Ewing era traspasado a los Seattle Supersonics, y un año más tarde firmaba con los Orlando Magic, en la que sería su última temporada en activo.
 
En 16 temporadas y 1183 partidos, Ewing promedió 21.0 puntos, 9.8 rebotes y 2.5 tapones por choque, con un porcentaje de tiro por encima del 50%. Fue 11 veces All Star, Rookie del Año en 1986, una vez incluido en el All NBA First Team (1990), seis veces incluido en el All NBA Second Team, tres veces en el segundo equipo defensivo, dos medallas de oro olímpicas (1984 y 1992) y un título de la NCAA (1984).

El pívot jamaicano estaba destinado a marcar una época en la NBA, pero por unas razones u otras, no pudo lograr el ansiado título de campeón. A pesar de ello, sirvan éstas palabras de Michael Jordan para definirlo: "Él tiene un corazón de campeón, cuando pensaste en Nueva York, pensaste en Patrick Ewing, vino y devolvió la vida a la ciudad".

miércoles, 11 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (El Jefe)

Robert Parish (30/8/1953) forma parte, por derecho propio, de la historia de una de las franquicias más lustrosas de toda la NBA. Pívot sobrio, tanto en su juego como en sus gestos y expresividad fuera y dentro de la cancha, fue apodado como "El Jefe" (The Chief), al comparar su rostro impenetrable con el del personaje del indio de la película Alguien voló sobre el nido del cuco, que protagonizó Jack Nicholson. De acuerdo con la leyenda, fue su compañero de equipo en los Celtics, Cedric Maxwell, el que le puso tal mote.

Fue elegido en primera ronda del draft, en el puesto número 8, por los Golden State Warriors, tras promediar 21,6 puntos y 16,9 rebotes por partido en la pequeña Universidad de Centenary, en Luisiana, entre 1973 y 1976.

Allí se encontró con compañeros de equipo como Rick Barry, Phil Smith y Jamaal Wilkes, que habían ganado el título de la NBA en 1975, pero cuyo mejor momento ya había pasado. Parish promedió esa primera temporada 9,1 ppp y 7,1 rpp.

Parish continuó su constante mejoría con los Warriors (acabó promediando una media de 13,8 puntos y 9,5 rebotes los cuatro años que estuvo allí), pero el equipo se encontraba cada año en el fondo de la altamente competitiva División del Pacífico. Por suerte, esa frustración cambiaría pronto para él, puesto que en 1980, es traspasado a los Boston Celtics, junto con la elección nº3 del draft, que Boston utilizaría para elegir a Kevin McHale, una jugada maestra de los verdes, que difícilmente podrían haber anticipado los efectos que producirían en la franquicia esos movimientos.

Parish se convirtió en el centro titular de los Celtics cuando Dave Cowens se retiró repentinamente y respondió con un promedio de 18.9 puntos y 9.5 rebotes en 82 partidos, jugó su primer All-Star Game, y ayudó a Boston a lograr el campeonato de 1981 (vencieron a Houston por 4-2) en su primer año con el club.

Parish disfrutó de una de sus mejores temporadas en 1981-82, ganando un lugar en el segundo equipo de All-NBA y terminando en segundo lugar, tras su compañero de equipo Larry Bird, en la votación para el premio de Jugador Más Valioso de la liga. Parish promedió 21,3 puntos y 11,3 rebotes en playoffs, pero los Celtics fueron eliminados ​​por los Philadelphia 76ers en las Finales de la Conferencia Este.

Los Celtics volvieron a colocarse en una final en la temporada 1983-84. Derrotaron a los Lakers de Magic Johnson, Abdul-Jabbar y Pat Riley en siete partidos, que incluyeron dos victorias en tiempo extra por parte de Boston. Parish lograba así su segundo anillo.

En la temporada 1984-85, los Celtics lograban el mejor récord de la liga (63-19) y volvían a encontrarse en las finales de la NBA con Los Angeles Lakers, sólo que en esta ocasión, la victoria cayó del lado californiano en seis partidos.

Parish ganó su tercer campeonato de la NBA en 1985-86. Los Celtics lograron durante la temporada regular un récord de 67-15, y ganaron la final de la NBA en seis partidos, superando a los Rockets, que habían sorprendido a los Lakers en el camino hacia el título. Ese equipo de Boston, está considerado uno de los mejores de la historia.

La temporada siguiente (1986-87), Celtics y Lakers volvieron a encontrarse en las finales por tercera vez en cuatro años, saliendo vencedores los angelinos por 4-2.

Los Celtics estaban comenzando a notar el peso de la edad, y así en la temporada 1987-88, eran eliminados por los Pistons en la final de la Conferencia Este. Los días de los Celtics como un verdadero contendiente al título habían terminado, pero Parish tendría varias temporadas más de mucha producción en Boston.

Con la jubilación de Bird en 1992 y McHale en 1993, Parish era el único miembro restante del legendario "Big Three" de Boston. A la edad de 40 años, promedió 11.7 ppp y 7.3 rpp.

Una era en la historia de los Celtics oficialmente llegó a su fin, cuando Parish salió de Boston después de la temporada 1993-94, para firmar como agente libre con los Charlotte Hornets. Durante sus dos temporadas como pívot reserva en Charlotte, se convirtió en el líder de todos los tiempos de la NBA en los partidos jugados, superando el total de Abdul-Jabbar.

En 1996, con 43 años, firmaba un nuevo contrato con los Bulls, en la que sería su temporada número 21, y que le reportaría un nuevo título a su palmarés, aunque su contribución ya era escasa.

Parish se retiró al término de la temporada 1996-97, dejando 9 participaciones en el All Star, 4 títulos de campeón y unos promedios globales de 14,5 puntos y 9,1 rebotes en 1611 partidos disputados.




jueves, 5 de enero de 2017

Top 20: Los mejores pívots de la historia de la NBA (El cerrojo de oro)

Jack Sikma fue un pívot de 2.11, nacido en 1955, que llegó a la NBA en 1977 de la mano de los Seattle Supersonics, franquicia que lo eligió en el puesto número ocho del draft de aquel año. Era un poste elegante y talentoso que destacaba por su lanzamiento en suspensión que sacaba desde detrás de la cabeza y tras un característico paso atrás. Fue uno de los primeros pívots en abrirse para lanzar desde el perímetro y en los últimos años de su carrera, incluso se atrevió a probar desde el triple con asiduidad (en la temporada 1988-89 lanzó 216 triples para acabar anotando 80), territorio vedado a los centers en ese entonces. Una de sus mayores virtudes era la seguridad desde la línea de tiros libres, algo básico para los jugadores altos que acuden asiduamente a la línea. Promedió un 84.5% de acierto durante su carrera (para sonrojo de estrellas actuales como Drummond o Jordan), liderando la liga en porcentaje de acierto desde el tiro libre en la campaña 1987-88, con un estratosférico 92.2% (321/348 TL). Además, era un gran reboteador defensivo, mantenía muy bien la posición y llegó también a liderar esta estadística en dos ocasiones (1981-82 y 1983-84).

Sus mejores años como jugador transcurrieron en los Sonics. En su temporada rookie (1977-78), fue elegido miembro del quinteto ideal de novatos merced a sus 10.7 puntos y 8.3 rebotes de media. En su segunda temporada (1978-79), tocaría el cielo, llevándose el anillo de campeón ante los Washington Bulllets, vengando su derrota en las Finales de la NBA de 1978. Ya asentado como center titular de los del Estado de Washington y jugador fundamental en la consecución del anillo, junto con los inolvidables Gus Williams, Dennis Johnson y Paul Silas, firmaría unos promedios de 15.6 puntos y 12.4 rebotes. En un año de ensueño, también debutaría en el All Star. Y lo hizo para quedarse. Ya que repetiría año tras año, hasta 1985.

A pesar de no poseer las capacidades de Wilt Chamberlain, Bill Russell, o Kareem Abdul-Jabbar, durante su mejor momento, él era todo lo que se puede pedir de un pivote. Sikma fue siete veces All Star, y durante esos años, promedió 17.7 ppp, 11.4 rpp, 3.5 app, además de un robo y un tapón.

Toda una institución en los Sonics, fue traspasado a los Bucks en el verano de 1986 a cambio del pívot defensivo Alton Lister. Los de Seattle buscaban un jugador que pudiera hacer el trabajo sucio en la zona, para el lucimiento de hombres como Tom Chambers, Xavier McDaniel y Dale Ellis, y sacrificaron a Sikma para obtener a un jugador mucho menos talentoso y tremendamente limitado.

En los talentosos Bucks de Don Nelson, acompañado de los polivalentes Sidney Moncrief, Paul Pressey, Terry Cummings y compañía, disputaría sus cinco últimos años de carrera (1986-1991), siempre superando los dobles dígitos en anotación. Mucho más lento en sus movimientos, en el crepúsculo de su carrera desarrollaría su lanzamiento desde más allá de la línea de tres y sin practicamente despegar los pies del suelo, ofreciendo alguna que otra actuación de muchos quilates.

Se retiró al finalizar la temporada 90-91. En sus 14 años en la liga, sus estadísticas fueron de 15,8 puntos, 9,8 rebotes y 3,2 asistencias por partido.

Un periodista norteamericano escribió de Jack Sikma: "El hombre podía hacerlo todo, tenía un conjunto de habilidades únicas para su tamaño. Además de ser capaz de anotar y rebotear, Sikma era un talentoso pasador, lanzador de tiros libres, y para el final de su carrera, fue incluso capaz de anotar triples".




Top 20 NBA (Bases): "Stock"

John Stockton estaba considerado el prototipo perfecto de base, era rápido, infatigable y con una visión de juego increíble. Como asistente...